Es curioso esto de correr, como van cambiando las sensaciones, la idea inicial o las desganas de una carrera meses antes, las perspectivas unas semanas previas, las sensaciones de la propia carrera, y la gratificación o decepción final.
Algo parecido es lo que me ocurrió en la Media Maratón Bahía de Cádiz, mi media más "poligonera" del panorama gaditano.
Desde la carrera chipionera a finales de diciembre decidí centrar mis "entrenos" en tres sesiones; una tirada de 8km. progresiva; otra de 10 km a ritmo medio a través de un circuito de cuestas gaditanas, Cuesta de las Calesas, y los dos espigones de la Playa de Santa María del Mar; y por último, la famosa tirada larga de 15/17 km por dunas, asfalto y arena a un ritmo suave.
También tenía en mente trabajar otros aspectos; musculatura, ejercicios propioaceptivos, lumbares, abdominales, alternar piscina, bici...pero todo esto no es algo más que un producto de mi imaginación e inalcanzable de momento, y además, no pasa nada.
Sinceramente, viendo lo poco atractivo que era el recorrido se me pasó por la cabeza no correrla, pero la presentación de Jesús Troya en dicho evento y otras circunstancias anexas fueron poco a poco animándome.
El día de la carrera se presentaba literalmente perfecto; temperatura de 12º-13º, viento en calma, con ligera brisa oscilante...Día perfecto para ir de almuerzo, a la sierra o a la playa..pero también para correr una media.
Ahí está parte del Club.
Al poco tiempo, las instalaciones de Bahía Sur se fueron llenado con mas de mil corredores, cada uno ilusionado con sus metas personales. Las colas del pipí, las hidrataciones iniciales, la vasesila, los esparadrapos, las cremas calentadoras, los relojes deportuvos, los mp3..y un calentamiento apresurado no hicieron perdernos de vista y no despedirnos antes del comienzo de la carrera, pero estas cosas son así.
Cada uno se coloca en la zona que le corresponde por preparación y lógica.
Esta vez, no me puse al lado del coche escoba, sino en la zona final, pero no tan final...yo me entiendo.
Me surgían dudas si llevar música o no, llevo varias carreras donde no la llevo,me sobra, se me hace necesario estar atento a otros aspectos, y al final pasa a un segundo plano. A partir de ahora sólo lo usaré para "entrenar".
Y lo más vital, me propuse ir mirando el pulsómetro del reloj, los kilómetros por minutos solo lo haría cuando me lo marcase por la zona. Mis latidos iban a ser mi guía, todo un acierto.
El recorrido por San Fernando lo conocía del Carmona Paez, esas cuestitas iniciales en Cayetano Roldán, Ronda de los Esteros, y la Calle Santo Entierro, y siempre el pueblo isleño animando por las calles más céntricas.
Ahí andamos, por las primeras calles de San Fernando.
Enfilando la carretera hacia Cádiz te das cuenta que es conveniente unirte a algún grupo, me quede solo un tramo pero alcancé a un gigantón guardia civil que conozco de vista del basket, y así iba pasando de grupito en grupito.
La hidratación iba perfecta, tanto del día anterior como en la propia carrera, iba de avituallamiento a avituallamiento con agua en mano, nunca tuve sensación de sed, cosa rara en mi.
A la altura del Chato, lo suyo era pararse y tomar un buen tartar de atún pero no era el momento...Baje el ritmo de pulsaciones sin darme cuenta, y vi que me alcanzaba un grupito a buen ritmo y me quede con ellos.
El asfalto comenzaba a dar indicios de que el personal comenzaba a usar la glucosa de turno. Aún sigo meditando sobre ello, ¿servirán?. Llevé dos gomitas que se quedaron en el bolsillo todo el camino, y al final terminaron en la basura. De todos modos, hay que entrenar con esos productos y yo aún no lo he hecho. Como dicen todos, en una carrera no es el momento de experimentar con ellos.
Se quedó en casa.
La entrada en Juan Carlos I era divertida estaba deseando de darle algo más al cuerpo, y de ver a los que iban primero, cosa que no pude.Pero si que pude ver a mi amigo Jesús a la altura de Aguas Cádiz, viendo por dónde iba sonaba a tiempazo.
Ahí está Jesús, sólo le quedaba subir y girar a la izquierda.
Y así fue, gran éxito e hiper preparado para la
gran Maratón de Madrid.
Mientras tanto, este que le habla, iría por San Severiano, antes, a la altura del
Bar Stop pude saludar a mi amigo Paco Alvarado, Gema y sus hijos. A modo de saludo, no pude evitar hacer la gallina y alguna "tontería" de las mías, me hizo mucha ilusión que estuvieran asomados.
Ya de vuelta, me seguí exprimiendo, los kilometros finales los estaba haciendo a un poco menos de 5 min. el km., y en el último, creo recordar a 4.40..las pulsaciones no quería ni verlas pero no iban tan desmesuradas, me encontraba con fuerzas.
Al entrar en la recta final me puse a buscar a Angélica y Pablo ( mis trofeos ), que me esperaban en un lado, me quise llevar a Pablo a meta, pero entre dudas e incertidumbres no lo hice, para la próxima seguro.
Mucho más alegre que el año pasado en mi llegada, disfrutando mucho más,
con menos sensación de cansancio y con mayor satisfación personal.
¿Parece o es barriguita ?
Tiempo final después de la corrección de la organización, la cual midió de forma incorrecta inicialmente.
1.42.59 a 4.59 de media.
Además rebajando en 10 minutos el tiempo del año pasado, no me lo podía creer.
Muy, muy feliz.
Próxima cita ...Trail de Grazalema 10 km, a probar nuevas historias.









