jueves, 29 de julio de 2021

VI RUNNING NIGHT LOS TORUÑOS

 

      La demanda es tan grande que llevo ya dos asaltos perdidos. Recuerda, Javier, nunca corrías en verano. 

    Pero esta vez la disputa ha sido difícil, dura... El que quiere estar en todos los tiempos y espacios a la vez, se encontró con la dicotomía de participar por primera vez en tan atractiva prueba o dejarse el alma y las emociones en un conciertazo. Hasta casi el mismo día, tenía la pequeña esperanza de cambiar las zapatillas por las letras y melodías, pero no pude ser, así que habrá que esperar ese mejor momento donde nos podamos empujar, bailar y cantar a desgarro.


Soy Minero.

    El "nutrido" grupo de nuestro Club de Bajo Rendimiento  Coelhoahí llegó acompañado de la familia, media hora antes, con el tiempo justo para calentar y ver el ambientillo, ambientazo mejor dicho.

Momentos previos a la carrera 
por Los Toruños

                                                          Olor a tranquilidad


A la hora de la salida aún había usuarios
que se cruzaban con el recorrido de la carrera


   Casi quinientos corredores se ubicaban en las Puertas del Parque Natural de los Toruños, un paraje especial y espectacular .

   Sinceramente, se veía el esfuerzo y las ganas por hacer las cosas bien desde la organización, pero el inicio de fue un verdadero desastre. A pesar de leer la normativa , había un verdadero caos y aglomeraciones completamente desestructuradas, donde la mayoría se preguntaba, dónde voy, dónde es, por dónde se sale...Mientras que el desdichado guardia jurado se dejaba el alma por poner orden por una entrada que más bien parecía el Salto del Rocío. La falta de una visualización nítida, a través de cartelería vertical era vital, un desastre en toda regla.


Sobran las palabras

Puerta de entrada a los cajones.

      Nueve kilómetros de recorrido espectacular bajo el inicio de una luna llena la cual hacía de vigía de la noche. La temperatura mejor que la esperada y un nivel de humedad más que aceptable.

     Tras el descontrol inicial pude enterarme, a duras penas, donde se ubicaban los M40, en definitiva, el lugar de "los iniciados puretas" corredores.

     Pude ver conocidos de vista y saludar a mi compañera Virginia Carrasco, atleta femenina repleta de innumerables éxitos, la cual consiguió un segundo puesto. ¿Enhorabuena máquina!

    Virginia atenta a mis consejos y ritmos
                                          que le llevaron al podium...jajaj                                          

     Es de las pocas veces que asisto a una prueba y no miro ni el mapa del recorrido. Sinceramente, a Los Toruños voy a comer tortilla de patatas y a pasar un día de campo con los amigos, pero poco más.

     Tras el espectacular protocolo de luces y sonido, no de organización, me pongo en marcha con mi grupo. La salida estaba radiante de público, hacía tiempo que no veía algo así.



Todo un espectáculo visual.

     El frontal de luz y la visera Tricaletera eran compatibles, aunque difícil de ubicar, pero se busco la forma. ¿ Una visera de noche? Sin duda, la Visera Tricaletera tiene el ángulo perfecto para que los mosquitos trompeteros choquen y mueran en el acto, sin que te perturbe la visión en ningún momento, y así fue.

    Tras la arrancada y dar saludos en carrera a Angélica, Pablo y Trufa y a su paciencia infinita. Me pongo en una marcha kilométrica a 4.34 en el primer tramo, no me di ni cuenta de dicho ritmo, fuera de lugar, pero me encontraba genial. A medida que tomaba profundidad la oscuridad se hacía presente y el paisaje tomaba una forma sencillamente maravillosa.




     A la derecha cayó el sol con anaranjado perfecto entre la vegetación, y al fondo contemplaba Cádiz, el Puente nuevo y las luces del concierto dónde iba a estar. Fue un momento tan emocionante, que me paré a tomar dos imágenes en plena carrera. Dicho acto lo hago en trail, donde da tiempo a disfrutar del paraje y tomar imágenes, en una carrera de 9km, pararte es un poco...exagerado, podría decir, pero me tome una pequeña pausa e hice dos fotos que no salieron con la calidad que esperada pero que merecían la pena.

Regalos en carrera.

A veces, merece la pena, parar para

contemplar lo que nos rodea y disfrutarlo.

   Tras el momento fotógrafo, tomó el puente de madera, el cual había que andar con cierta precaución para no meter la pie en alguna madera de las que sobresalía, pero se arreglaba levantando bien las rodillas y metiendo una buena pisada, y poco más.

   La oscuridad se hizo compañera de la carrera, rompí a sudar de forma correcta, la respiración la llevaba genial, Vetusta Morla sonaba a todo gas, y yo me encontraba como una moto, para lo que es una moto para mí ( Mobylette más o menos). 


Foto gentileza  de Ermanué

   Cuando me di cuenta llevaba más de la mitad del recorrido hecho, con ritmos que oscilaban entre 4.40 y 4.50. Mire el pulsómetro y no iba tan alto como en anteriores veces, así que genial.

   Vi a "Er Manué" con su cámara nocturna y me dio mucha alegría, ya que empiezas a comprobar que todo va volviendo a la normalidad, aunque aún quede para ello. Me refería a las carreras, yo nunca volveré a la normalidad, ya que nunca lo he sido, por lo cual no tengo ese origen.

   Desde la mitad del recorrido se hacía necesario el frontal ya que , aunque el camino era perfecto, comenzaban a notarse ciertos desniveles, sobre todo a la salidas de los puentes de madera. A casi dos kilómetros tuve una ligera torcedura del pie que no llevo a nada grave y que no me impedía avanzar a un buen ritmo.

   Por el reloj, el cual puse en marcha algo tarde, me di cuenta que me faltaba casi un kilómetro, y me propuse apretar algo más al ritmo impresionante de "Saharabbey Road" en mis oídos ( casualidad que fuera la misma que escuché al pasar por la Avda. de Astilleros a la vuelta, cosa más emocionante aún), dando como resultado que las piernas y alma se combinaron yendo a 3.55, una pasada. 

    A unos 100 metros frené la máquina ya que se estrechaba el camino, y sinceramente, esos apretones finales pueden dar como resultado alguna caída, tropiezo con alguien y hasta alguna lesión muscular...y además, ya uno no se ve en esas historias.

   Tras la meta llena de luz, colorido y un ambientazo monumental, me dirigí a la recogida del avituallamiento; allí pude recuperar líquidos, estirar un poco y ver alguna llegada como la de alguno componentes del Carmona Páez y del Olimpo.

   Resumiendo, carrera muy bonita, en un entorno admirable y con una noche de de ocho sobre diez.

   Mecanismo de organización de salida de carrera con protocolo Covid, un desastre.

  Animación, iluminación, speaker, de sobresaliente.

  Y el cronometraje, para darle de comer a parte, nulo. Corredores sin salir en lista ( como yo), tiempos mal medidos...

   En definitiva, un "Día Raro", para una carrera bonita.

   

    Y como no tengo tiempos oficiales, ni lista en la que aparezca ubico, "ajinporlacara" una posible clasificación.

9.000 METROS. 
43.00 Minutos aproximadamente
Ritmo: 4:45
Umbral Medio - Alto.
     

Por lo que me ubico, siendo muy generoso,

en el puesto 174 de unos 470 participantes.


                   Sin duda, una de las mejores carreras que me han salido.




  


viernes, 9 de julio de 2021

I CARRERA POPULAR PLAYAS DE CÁDIZ, LA VUELTA

     

    Tras un eterno paréntesis, acomodado con dos carreras virtuales, donde corren todos y no ves a nadie, vuelvo a retomar, con mediana ilusión, el mundo de los cobardes.

    Más de un año de espera para ver una salida y una meta, y escuchar el sonido jadeante del orgasmo menos sexual de una agitada respiración. En mi presencia llevo acumulado los efectos del Covid; una perdida total de" entreno" medianamente aceptable, anulación plena de hábitos de calentamiento y estiramientos, la tonificación mejor ni nombrarla, y dos kilos que nunca recupero ( podría ser ventajoso), debido a un estrés invisible que aún está por descubrir. Y con todo ello, tengo tantas ganas, que me podría enfrentar a un año loco de carreras.

  Dispuesto a todo lo que se pueda, y a lo que el cuerpo y la cabeza permita. Las ganas y el tiempo juegan en contra, unido a la sensación del ahora o nunca.

  Medio inscrito en un planning más abierto que nunca,  carreras nocturnas en los Toruños,  Trail para noviembre por el  Albarracín, por Zahara para Diciembre, Villaluenga en Enero, y por qué no soñar con una "MiniBandolera" por la sierra de Cádiz o con un 101 km de Ronda, Maratón de Sevilla...Este año no hago una presentación público pruebas, ya que ni yo mismo sé hasta donde podré llegar o quedar, iremos viendo el día a día, el "ya se verá" más aplicado que nunca.

  Hay tantas ganas, que pueden llover lesiones, se pueden cometer errores; hay tantas ganas que a lo mejor no se disfruta como pienso, pero toca arriesgar y ser decidido en el año que se presenta y el resto que quede.

  En el momento que me encuentro no hay paréntesis veraniego, simplemente porque no se han dado entrenos de cierta calidad y no hay que descansar de nada. Mis tres días "carrera loca cantarina musical" no ha sido otra cosa más, que una forma de desentumecer el cuerpo y la menta, válida y divertida.


Bajamar perfecta para correr.

  Por eso empiezo ya, con la primera que sale, en el formato que menos me gusta, en la época que menos me agrada correr y con el viento más desagradable para poder acompañarla.

  Hay ganas hasta de sufrir.


     Comenzar con la enhorabuena al Club Olimpo por la buenísima organización.

     Difícil y sencillo a la vez poder arrancar este tipo de pruebas, pero, sin duda, de diez al Club y a todos sus colaboradores.


Perfecta la organización por cajones

Dentro de cada cajón, dispersión y mascarilla


                                     

      Ya sabemos como es un carrera en la playa, las dejé en el olvido, porque sinceramente, se hacían en verano y mentalmente es un martirio poco motivante.

       La maña se presentó como era de esperar, ola de calor, levante intenso, bajamar  y muchos conocidos que saludar.

       Nos colocábamos por franjas, según el número de dorsal que tuvieras,  y la salida era progresiva con un leve tiempo de espera, mientras permaneces en tu espacio con mascarilla, la cual dejas, si quieres a la salida.

 Tras el cajón pasamos a carriles individualizados

       Entra espera y estiramientos, pude saludar a mi gran compañero Pedro, a José Ruiz Morales, Alberto, Luis Fierro, y algunos conocidos de vista. Muchos atletas de la sierra y de la bahía, con ganas enormes de pasar un buen rato.


Mi compañero Pedro y  yo antes de la salida.

El gran José Ruiz Morales 
compartiendo cajón de salida

       Los siete kilómetros playeros, se dividían desde "La Escalera de Caracol aproximadamente", con gran expectación desde el paseo superior, hasta pasado, creo recodar, Nahu Beach, y su posterior vuelta.

         El grupo de referencia que me tocó para la salida iba muy rápido o era una sensación lejana que ya no recordaba. Por un momento, pensé, a dónde va esta gente tan rápida con la levantera que hace. La mayoría iría a 4.45, punto inviable para mí y menos en un arranque, intenté, con sufrimiento por el viento, mantenerme en 5.00, mientras me aseguraba la obligada y útil visera Tricaletera, no llegará dicha playa por una racha de levante, la verdad es que hoy tuve ayuda extra con ella: frenando las rachas de viento en los ojos, el sudor y una luz realmente molesta, independientemente, de lo bien que le sienta a uno puesta...jajaj

        Arena y más arena, viento y más viento, sol difuso y más sol. Busqué una pareja que iba a buen ritmo e intente acoplarme a con ellos a 4.55 aproximadamente, a la espera de que la vuelta pudiera retomar algo de aire, ya que notaba que el pulsómetro iba por encima de lo que puedo dar...170..175 ppm...Acido Láctico hasta las orejas. Mucha tralla cardíaca para un día tan caluroso.


Aunque parezca el "Hombre Invisible"
me encuentro en plena salida tras
el dorsal 201.

       Esperanzado en el giro del módulo II de Cortadura, para ser ayudado por el viento del este y coger aire...Pero no, el agotamiento era sublime, el pulso no lo bajaba e iba por el kilómetro 4.5 "listo de papeles". La sed me corría desde la lengua hasta los dedos de los pies y rompí a sudar, cosa que me alivió. Miraba el pulsómetro y lo vi 179 ppm. Me seguí preocupando por bajarlo lentamente, aunque era capaz de aguantarlo aceptablemente, aunque aquí no hay que aguantar nada, hay que pensar en la salud.

       Progresivamente dejé de mirar el reloj, me relajé y comencé a adelantar poco a varios corredores. Descerebrado de mí, me propuse apretar más en el último kilómetro, a sabiendas que el pulsómetro sería mejor ni verlo y el corazón ni notarlo, casi a 4.10 en el último kilómetro, con más ganas que cabeza llegué a la meta contento por el esfuerzo y con el deseo de mejorar el aspecto aérobico alguna vez en mi vida. Eso sí, conseguí sin saberlo, mi mejor tiempo corriendo por la playa hasta ahora.

          En definitiva, organización diez, se palpaba entre todos las ganas de volvernos a ver en una salida, y a pesar de que casi nunca corro en verano, muchísima ilusión por llegar hacia esa normalidad deportiva, y como siempre, con algo de  margen para mejorara que se puede conseguir, 

               

Avituallamiento más que aceptable al finalizar

Muertitos.

Tiempo reloj

TIEMPO OFICIAL

                                                    7km:33:43

                                                 Puesto General: 165 de  345

                                                Puesto Categoría: 24 de 45

                                           
                                                    PPM: Zona 5 en su mayoría.


                              Próxima prueba Los Toruños, prueba nocturna...

                                                                         o

                                                                ¿Concierto?