Mientras uno cae en el desespero de recuperarse de una pequeña lesión muscular (rotura fibrilar), mientras uno piensa que tiene que reinciar el cuerpo y acostumbralo a los buenos hábitos de los últimos años, mientras uno piensa, a esta edad más aún, que hay que ser tonto de remate por hacer mal las cosas, mientras que espero que la actina y miosina conecten otra vez, mientras anulo los trails y carreas populares, mientras uno se cansa de andar y andar como un legionario...aparecen los colores, los colores de la vida, de la alegría, de la familia, de los amigos y de las risas...y también, y no menos importante, una primera puesta a prueba para el trote.
No íbamos a participar en esta edición, la verdad...Pero no hay nada que me guste más que un plan improvisado, y más aún si viene de una mano generosa.
Pablo dispuesto a disfrutar, Angélica también y yo, por supuesto. Venía genial una carrera que no es carrera, una carrera para reír, para revolcarse, para hacerla y deshacerla, para hacer lo que quieras, para integrarese y pasarlo bien, sin tiempos, sin horas, sin prisas....Sólo colores, bullicio, música y diversión, ¿no suena mal, no?.
Si vienes a no mancharte, no estás en el lugar adecuado.
Hotel Playa, concentración.
Los polvos vuelan.
Saludamos a conocidos y amig@s antes de la salida.
Ambiente genial, numeroso público pero
algo menor que hace dos años.
Un poco de rojo antes de salir.
Preparados.
Hoy no hace falta ni calentar, solo fotos.
Preparados, listos...
¡Ya!
No hay que pensar donde colocarse,
no hay "Pros" delante, ni los más lentos o
inseguros están detrás...
Primera parada, amarillo, y primer
revolcón.
Segunda parada, naranja.
Tercera parada, el gran pitufo azul.
Cuarta parada, morado.
Más croqueteo.
Y nos sentamos a contemplar como se disfruta
disfrutando con los demás.
¿Unas mechitas?
Me pongo a trotar, con más miedo
que verguenza. Qué chungo sería
decir:" me he roto de nuevo
en la Unicaja Road...jajaj".
Pero no, voy con Pablo que
decide darle marcha a la
carrera, pero se nos escapa, el
isquiotibial sin alarmas.
Pablo entra victorioso en la meta
de todos y de nadie, sin ganadores
sin vencidos ni derrotados.
Solo entra la diversión.
Después música, más colores, y una tarde
espectacular.
Batimos de nuevo record en
pasarlo bien.
2.600 metros
en 42'37''
Y primera prueba de trote sin molestias, seguimos.









