lunes, 22 de octubre de 2018

IV MILLA VERDE 2018



      Se hace complicado participar en este tipo de carreras a medida que va pasando la edad, y aunque aún hay margen para poder disfrutar de muchos eventos, eso no quire decir que existan pruebas más idóneas para cada persona. También es verdad que cada uno se pone su límite, su margen, el cual es tan válido como el primero que entre en meta glorioso de autoestima y reconocimiento, como para el último que viene con el alma llena de valor, sufrimiento y temores que se olvidan cuando se cruza la meta. 

    La milla no es fácil, en absoluto. No es una carrera que me haga disfrutar en exceso, pero es lo más cercano, a día de hoy y de mañana, de acercarme a la velocidad. Esa velocidad que ya comienza estar acorchada por la obligada carga de la vida. Un carrera de veteranos de 100 metros o de 60 metros sería todo un placer para mí, pero eso como que va pasando a la historia de la nada.

  A tres días de cerrarse la inscripción, la única persona que sabía con claridad que iba  a participar era Pablo. Lo tenía claro, había medalla gratuita para la categoría de 2011: " Papá, yo quiero ir". Tanta clarividencia no era compartida conmigo. No había entrenado nada, bueno miento, una carrera rápida por la Bahía de 2 km, o algo así. Intento ponerme un poco a tono para la maratón de Sevilla, y el arranque no está siendo fáci: mudanzas, obras, mi vida repartida, una locura a añadir a mi inquietud diaria e impaciencia. Dicha impaciencia y la el cambio de hábitos me han llevado a estar ahora lesionado, una pequeña microrotura del femoral izquierdo, por forzar y dejar los buenos hábitos por la rapidez del día a día.

  Como comentaba anteriormente, decidí apuntarme en el último minuto. Viendo el panorama allí mismo decidiría. Y arranqué...

 Ahí están los grandes atletas
gaditanos.

   Sigo pensando que dicha milla esta muy poco valorada en la zona de la Bahía, numerosos detalles positivos y una excelente organización le avalan. Pero el número de personas que asiste es escaso, siendo una carrera bastante generosa y llena asepctos positivos. Dudo que con el número de participantes que hubo en la presente edición se mantenga, una pena.

  A la hora marcada me dispuse en la línea de salida, un poco atrás para dejar a los verdaderos atletas en la zona delantera, aunque éramos unos 45 ,así que tampoco había que irse muy atrás.

 Mi calentamiento me dio sensaciones de estar un poco frío, nada ligero, cargado...Tal como se dio la salida, realicé unos 200 muy fuertes, buscando al grupo de atletas que había en cabeza, en tiempos inferiores a 3.45...Estrategía nada positivia para mí, donde el de "menos a más en mi santo y seña", pero aquí es así. Enseguida noté como me ahogué, como no podía más, como no respiraba, como que a los 500 metros casi decido salirme  de la carrera porque estaba completamente congestionado a nivel muscular y cardiaco. 

  Baje el ritmo de forma brutal, manteniéndome en 4'15, 4´30...No podía, ahí me mantuve con más pena que gloria, veía como me pasaban atletas que habían comenzado más despacio que yo y que iban de forma progresiva.

 Las dos vueltas se hacen 
un verdadero martirio anaeróbico.


En la última vuelta, listo de papeles

Deseoso de entrar en meta, cual
corazón en la boca.


        Sin duda, es la típica carrera que se sufre más de la cuenta, más aún cuando no le has dedicado practicamente nada a ella. Pero lo más curioso fue ver el puesto que conseguí;practicamente igual que el año pasado donde me preparé algo más, tampoco mucho, pero sí que había realizado alguna serie.
  

 1609 Metros.
Tiempo Total:6´46 (Año pasado 6´42 )
Media: 4´13 
29 de 45 de General
11 de 18 por categorías.
PPM: Disparadas.

      Pero sin duda quien se lo pasó en grande fue Pablo. Tras su calentamiento oportuno, quería hacerlo 40 minutos antes de los previsto, se colocó en su línea  de salida con todos los grandes y pequeños de su categoría. Y a disfrutar como nadie, sin tiempos, sin prisas, a pasarlo bien. Este es el último año donde él podrá disfrutar como "pequeño", ya que a partir del año que viene su categoría se converite ya en "competición pura", y el sufrimiento y la realidad se harán más patentes, pero mientas que sea feliz, a aprender de él.





 Máxima concentración en su calentamiento.







 El gran Pablo se va haciendo mayor.


Entrando a lo Usain Bolt
y dándolo todo a su llegada.
"Aquí está el tío".

No pudo evitar acercarse
a la mascota del 
Club Olimpo de Cádiz.



        Para finalizar, y como en anteriores años, hubo infinidad de detalles y regalos, algunos de gran valor.Tuve la suerte de que me tocara una sesión de masaje, la cual me va a venir genial para tratar la lesión. En definitiva, una gran carrera, con poca participación y que le se demanda una empuje publicitario para que tenga un mantenimiento en el futuro. Hacer mención al organización y el apoyo que realiza la Guardia Civil en dicha milla.




        Y ahora intentar recuperarme, conseguir un buen tono aeróbico y poder llegar al Trail de la Sierra del Albarracín a finales de noviembre...