jueves, 18 de enero de 2018

VII TRAIL URBANA DE VILLALUENGA DEL ROSARIO



              Después la gran Media Maratón Caletera tenía mis dudas sobre qué realizar en los meses que se aproximaban. Había escuchado hablar del trail urbano de Villaluenga; que si era muy asequible, agradable de correr, bien organizado y ni que decir de los parajes que nos presentaban Los Llanos de los Republicanos, así que, a pocos días del cierre me inscribí. Viendo el perfil y la distancia no me pareció que tuviera que prepararme en demasía, aunque en este tipo de carreras nunca se sabe lo que te puedes encontrar.

                     Después de mirar unas mil veces la previsión meteorológica de la AEMET, hablar con Maldonado, y con el dueño de WindGurú, todas las previsiones daban nubosidad, escasa precipitación, y suave viento de poniente o noroeste. Sabía que iba a hacer frío, seguramente no tanto como el trail de las Paloma pero algo falló en el Meteosat...jejeje. 

                   Dormí muy poco, me pasa en ocasiones cuando tengo una carrera que se encuentra algo distanciada de casa, tres o cuatro horas de sueño y poco más. A las 5.30 ya andaba despierto, mis ojos se movían demasiado espabilados para que esperaran a las 6.30. En la cama intentaba  coger una postura relajada, pero nada...Ante tanto silencio, comienzo a escuchar lluvia...¿Lluvia? Será una nube pensé...Comencé a desayunar y el agua, tan necesaria y vital, no se cortaba...Pensé que sería algo muy pasajero. Miro de nuevo la predicción y se repite lo mismo que miraba el día anterior...

                 En carretera lo iba teniendo claro, más aún cuando llego al Bosque y me desvío en dirección Ubrique, Benaocaz, Villaluenga, y puedo observar como se quedaban estancadas en esas nubes bajas con la montaña...

¡Agua y fango para todos!

Villaluenga del Rosario.


            Tras una magnífica organización de aparcamientos y personal colaborador por todos los lados veo que el agua no perdona y sigue cayendo, adornado con unos adorables 4ºC. Nada más que salir del coche busco la zona de recogida del dorsales. En dicha cola ya comenzamos muchos a tener los pies y las cabezas mojadas, ya andábamos duchados sin empezar.

Recogida de dorsales al fresquito de la mañana.

                        
                Me doy una vuelta bien mojadito por si veo a alguien. Extrañamente no encuentro a nadie, solamente vi a Esther Córdoba que recogía su dorsal y que de nuevo ganaría otro trail, inconmensurable. Posteriormente vi a Chito Speaker organizando un poco todo y dando los primeros ánimos a los corredores, un verdadero crack.

Salida y llegada.


                      
              Me alegre en cierta manera que mi familia no viniera e incluso amigos. A no ser que se metieran en un bar y no salieran, el día no estaba para visitas o esperas sacrificadas.

             Ya dentro del coche realizo el cambio de ropa.¿ Qué me pongo si no para de llover? Largo, corto, medio...Decido calzonas cortas, medias y por arriba el cortavientos impermeables, guantes y el buff.

                Me pongo a calentar dentro de una especie de de nave, la cual no sabía si estaba más congelada que el exterior, pero al menos no caía el agua. Allí decido ponerme los guantes y dar unas carreras, más bien por quitarme el frío que por el propio calentamiento.

Tembleque bueno de manos.

                    Y por fin la salida, me coloco casi al final de los 500 corredores. Y tras dar la salida veo la cosa va demasiado lenta y me intento animar por las calles de Villaluenga que es por donde comienza el recorrido.

                    A pesar de la lluvia y de frío el ambiente era muy agradable y animoso.

Camino del pueblo, primeros metros.

Cuesta inicial, sin apenas pendiente...



                  Una de las mejores escenas que jamás había visto fue la de corredores iniciando el recorrido con paragüa en mano. El primer kilómetro recorre el pueblo por su periferia, alternando subidas y bajadas. Me animé bastante y puse algo de marcha para salir de los últimos lugares ya que me encontraba bien y lo que tenía ganas era de quitarme el frío, así que a correr.

Saliendo de Villaluenga.

                 Tomamos el camino hacia el repetidor de televisión que se encuentra a 4 km y es donde se encuentra el primer avituallamiento. El camino hasta allí es una llanura ascendente. El terreno está completamente enfangado; charcos enormes, barro, que provocan que a los 2 km ya tenga los pies como dos barcas hundidas. Nunca había tenido esa sensación de carrera ni me había movido por esos terrenos tan pastosos, salvo cuando meto por  arena mojada en la playa de  Cortadura. Lo primero que pienso es un "vaya mierda de carrera". Sigo ascendiendo y ahora combinamos el terreno asfalto ascendente, donde se podía ver una imagen del pueblo preciosa entre las nubes. Se podía subir andando y trotando suave, no había una inclinación muy pronunciada y  me animé a correrla despacio. Aprovecho para pararme y hacer algunas fotos.

Vista a pocos metros del repetidor


Ascenso.


Cada vez disfruto más parándome
para captar alguna imagen de carrera.


Primer aveituallamiento.



      Analizando la carrera realmente no hace falta llevar nada encima, ni si quiera agua. Los avituallamientos son cercanos y hasta casi innecesarios en algunos casos para muchos corredores. Llevaba una pequeña mochila con agua que no me sirvió en absoluto, también hay que decir que en la montaña nunca se sabe. Pero para dicha distancia no hacía falta nada de carga; ni agua, ni geles- me llamó la atención ver a corredores tomando geles para una carrera tan corta-.

     Tras el ascenso cambia el terreno y viene una parte descendente de piedra y pequeñas rocas, pero toda ella embarrada y con pequeño arroyos que caminaban hacia abajo por la inercia de la lluvia y el terreno. Aquí entró en juego mi "gran" técnica de bajada y me salieron los miedos, y con ello la oleada de adelantamientos. Comencé a ver varias caídas, pero me di cuenta que era el momento de apretar y ser algo "valiente", tras una ligera torsión del tobillo izquierdo, decido acelerar algo y veo noto que las zapatillas van de diez, de diez no, de once. Noté una seguridad que no había tenido en otros terrenos.

       La lluvia comenzaba a apretar más y el terreno daba muestras peligrosas a través de las caídas que sucedían; tipo pistas blandas del "AquaSherry / Aqualand". Estoy buscando una grabación que hacía un corredor muy simpático con su GoPro el cual se resbaló, y todo quedó en un "alegre desplazamiento descendente".


        
Comienzo a tener las manos y el móvil
bastante mojadas, de ahí la calidad
de las fotos.

Tramo bastante amplio de descenso


               Vamos camino de los Llanos del Republicano, en dicha zona pasamos a este sendero donde la velocidad de carrera es bastante alta, creo que aquí andaba por debajo de 4:45. Algo extraño para un corredor como yo y más aún en trail.
Sin darme cuenta ya llevábamos casi
un 40% del recorrido


           Pegados a las montañas me encuentro con la gran extensión  de los Republicanos. Muchas veces hemos estado ahí; Bagui, Angy, Pablo, amigos/as y familiares con los que hemos disfrutado del relax de la zona. Pero la tranquilidad no el menú de hoy. La zona por donde se corría estaba bien enfangada, buscaba la forma de encontrar algo de terreno duro, pero era complicado. Para colmo cruzamos varios riachuelos donde había que meter el pie en agua hasta los tobillos. No había momento de pararse y dudar, es lo que tocaba.

          El terreno era plano, pero el agua que apretaba más, las zapatillas totalmente llenas de agua, y el aire de frontal provocaron en mi que las manos las llevara totalmente heladas. Me acoplé a dos o tres que llevaban un ritmo idóneo hasta que me pare a tomar alguna instantánea.


Los Llanos del Republicano



Ahí está el tío con más fresquito que otra cosa

Gran fofo cedida. Al rico" Frigopié".
Cruzamos tres como estos.



               En el último avituallamiento, decir que los voluntarios estuvieron geniales aguantando agua y frío, me encuentro unos cuantos vasos de plástico en el terreno. Quiero imaginar que fue la brisa y que ningún corredor los tiraría en tal paraíso natural. No dejaría de ser para mi un motivo grave de expulsión de la carrera. También me llamó la atención una chica que tenía una prisa brutal para cruzar una zona de alambrada. En dicha lugar nos ayudábamos unos a otros; uno sujeta y otra pasa. La chica, ya no tan "chica", se quejaba de que aquello no tenía rapidez y no dudó en pasar rápidamente sin ayudar al que le precedía, ojalá haya conseguido  su objetivo.

              Tras este tramo comienza las Cañaillas, dicha zona es una verdadera locura. No era viable andar de forma correcta y mucho menos correr, salvo que fueras uno de los grandes, que los había. Era como si estuvieras en una pelea de barro. Aquel tramo de 2 o 3 km consistía en no caerte y que no el pie no lo metieras hasta las rodillas. En cada pisaba se escuchaba el chapoteo. Tras aquella zona tan pesada pero divertida  a la vez, comienza el sendero ascendente para posteriormente bajar por terreno firme hasta la meta.

Subida final

Aquí llegamos con los pies llenos de barro

No hubo un desnivel llamativo en la prueba.



             El último tramo descendente lo hice con ganas, iba rápido, no iba a ganar nada, pero tenía las manos tan frías que me apetecía correr para entrar en calor. Adelanté a unos cuantos corredores y a la derecha me esperaba la meta.

              A la llegada me hicieron una foto, la cual aún no la he conseguido, me dieron mi medallita y pensé en ducharme...Pero al ver la cola llegué a la conclusión que sería mejor usar el coche como vestuario con la calefacción puesta, lavarme como los gatos con una botella de agua y tirar para Cádiz. 

Zona de meta

Barro delantero

Barrp trasero

Para chuparme los pies ...jajaja
Las Adidas de 10


Entre hombres y mujeres participaron
unos 500 corredores.
El 201 de la general masculina


 Y el 78 de mi categoría

Nivel de pulsaciones medio,
aunque lleve mal el pulsómetro
todo el recorrido.


Perfil.

Avituallamientos.




                En definitiva, carrera muy bien organizada,con perfil bajo, no muy técnica, bonita en su recorrido, rápida, ideal para iniciarse y con muchos detalles útiles  en la bolsa del corredor; destacando una camiseta muy original y una especie de riñonera fina muy útil para otras carreras.

                    

                                                       Y ahora...

                                                       Ni  idea...












jueves, 11 de enero de 2018

VIII MEDIA MARATÓN CALETERA



       
            Cuando una persona está acostumbrada a organizar eventos, actos, actividades o carreras sin esperar nada a cambio, y con un cariz completamente lúdico, deportivo, benéfico y sin ánimo de lucro se merece todos los esfuerzos de ser agente activo de dicha actividad y disfrutar de la misma.

           Y eso es lo que ocurre con esta peculiar y magnífica carrera. Como dije en la edición anterior sigue siendo una "bofetada sin mano", sigue siendo un ejemplo del "querer es poder". Es una carrera que nace de la nada empresarial, sin la búsqueda de beneficios personales,  y que da como resultado un evento deportivo sano, solidario,  y con un "buen rollo" que se huele desde las primeras horas de la mañana. ¿Y lo competitivo? Lo justo y necesario, ya sabemos que eso se lo marca uno mismo. No es una carrera  donde tengas que pensar en una planificación especial, ni llevar geles, ni dosificar, ni mejorar marcas, ni reclamar tus tiempos, ni da puntos para el Campeonato Nacional- aunque debería-...Esta carrera consiste en reír, en integrarte, en ponerte coloretes, en disfrutar de la Caleta, de la Alameda, de Canalejas, en disfrutar del frío y  de los colores que da La Victoria y Santa María, de disfrutar de los ánimos de los demás,  de las anécdotas y de las fotos que tienen más arte que dinero. Esta carrera consiste en colaborar, en dar las gracias, en saludar a sus voluntarios que están superilusionados con su grandísima labor, pasando tanto frío como tú o como yo. Consiste en disfrutar de de sus premios, de sus confetis, de valorar tanto a los últimos como a los primeros, de disfrutar del "jartible" que se pone con un megáfono y hasta de romanceros hecho con corazón.

         Así es es esta carrera, así nos identificamos muchos y así la disfrutamos.

       Mil gracias a Óscar, a tu familia y a todas las persona que colaboran de forma altruista. A tus patrocinadores, tus fotógrafos de gran calibre que se prestan voluntarios y que más quisieran muchas carreras "pros" tener imágenes como las que conseguimos para nuestros blogs o redes sociales.

        Y por supuesto, todo ello en beneficio de la Asociación Abaniko ( http://asociacionabaniko.blogspot.com.es/p/quienes-somos.html  ), la cual es es el eje por la que se celebra dicha carrera. Enhorabuena a todos los profesionales y a sus niñ@s por hacer tanto y con tantísima ilusión.

              
Salida y llegada, este año no había cañas.


              Me apunté a última hora, los momentos navideños de relax gastronómicos me pierden hasta la mente. Tras la maravillosa San Silvestre Gaditana no me apetecía mucho correr ni entrenar, más cuando a los dos días sufro una lumbociática severa. El día 7 enero estaba a la vuelta de la esquina y no podía correr. Me desplazaba como cual alcayata por mi casa. Los chutes de de ibuprofeno poco efecto me hacían. De esta manera decidí cambiar de tratamiento y ponerme ciego de cordero con patatas, buen Ribera del Duero, Sushard, Ibuprofeno y mantita eléctrica..pero no mejoraba.
.
                      Un día antes de la carrera, no me veía. Decidí acostarme pronto la noche anterior y puse el despertador por ponerlo. 7:00...Puff, apago y pienso... no voy. 7.34...Me despierto de nuevo y pienso...Voy a ir a verla, y dependiendo como me vaya viendo en mi paseo por el Campo del Sur hasta la Caleta decidiré. El día estaba frío y desagradable por el viento, pero bonito por la luz, perfecto para sacar imágenes.  Al llegar al Balneario ya escuchó ese megáfono "dando calor". No me lo pensé, me puse en cola y a recoger mi dorsal y a donar los 5 euros como hacía el 99% del personal.
                 
Mucho frío pero buen ambiente de inicio

No hay excusas, aquí hay de todo y sin costes.
Derroche de tiempo e ilusión.
Gran labor humana.



      Tras un breve calentamiento y dejar la mochila en la furgoneta, me dispongo a bajar las escaleras del embarque caletero. Allí me pongo de los últimos y espero el comienzo. Saludo antes a Eva y Luis Fierro que salimos juntos y nos contamos algunos aspectos.

Tramo neutralizado.

Pedazo de imagen de nuestros fotografos
Digna de la portada Runner.


             En la zona del paseo hacia Castillo de San Sebastian decido ir atrás, para valorar mi espalda y poder ver si puedo continuar. Me contagio de las charlas de algunos y casi me encuentro con la bici que cierra la carrera. Así durante unos 3 km a ritmos de trote cochinero pero divertidos en su recorrido. Disfrutando de los que es Cádiz al amanecer. Cuando miro mi reloj para controlar mi pulso me acuerdo que no llevo el pulsómetro. Es la primera vez que me ocurre, siempre es mi referencia para entrenar y correr en pruebas. Pues nada, por sensaciones, y mi sensación era la de disfrutar.

Ahí va Eva antes de la pùñalada.

El frío fue desapareciendo poco a poco



                      Llegando a la zona de la Quilla, comenzamos a hablar Eva y Kike, dándole un poquito de carga a la primera...Eva la agresiva..ajajjajaj... A las pruebas me remito.

Nuestro gran Manué captura
la agresión de dicha corredora, la cual
además recogió trofeo.
No pude ni reclamar...


           Ya nos adentramos camino del Puerto de Cádiz hasta la Plaza de Sevilla, allí cojo mi primera botella de agua en la reja del muelle la cual aguanto todo el camino sin soltarla. Y damos la vuelta en sentido contrario hasta Cortadura.

Paso por las murallas de San Carlos.
Comencé a cambiar muy suavemente el ritmo
desde Ceip Carloa III

Parece que la espalda cogió calor, iba
un poco espigado a nivel de tronco
 pero nada que me doliera
en exceso.

Había ganas de hacer la cabra

 En las carreras se aprende de todo. 
Me encanta escuchar anécdotas 
de otras pruebas.
 En ocasiones se aprende mucho. 
Aquí hablaban del Titán
de la Sierra.

Otra genial foto cedida por el Campo
del Sur, queda llegar a Cortadura y volver
hasta el Parque Genovés y volver a la 
Caleta.

     Sinceramente, me encontraba genial, no tenía el pulsómetro encima para estar controlando. Respiraba bien, no me dolía la espalda, iba a gusto, sin sofocos ni aceleraciones, contemplando el panorama. Aquí decidí apretar algo más.

Fuimos juntos hasta la antigua Policía Local



       Aunque fuera disfrutando, camino del kilómetro 17 ó 18 km mi isquiotibial izquierdo me daba avisos. Nada alarmante, pero me lleva mandando mensajes desde antes de la Carrera del Albarracín. Se me va haciendo vital cambiar ya de calzado y "disfrutar" de unas buenas sesiones de fisioterapia en dicha zona. 

     A la altura del Parque Genovés, donde damos la vuelta, me encuentro ligero y decido dar un pequeño apretón sin excederme. No hay que olvidar lo que es  una lumbociática y lo traumático que es este deporte para el mismo.

Entrando a poco metros de la meta.



Y por fin, genial llegada a meta.
Contento, feliz y con ganas de repetir
para el año que viene.

Y aunque había una magnífica bolsa del corredor
con magdalena, mandarina, bebida isotónica y
huesitos...Tras ingerir todo de una atacá,
no pude evitar tomarme una cervecita con 
la gran Eva Herraez.

Entrega de premios con el arte más grande.


              Este año no pude disfrutar al completo de la entrega de premios y sorteos, salvo los premiados masculinos y femeninos. Pero me consta que estuvo todo genial, como en años anteriores. Recomiendo encarecidamente quedarse hasta el final y disfrutarlo. Puede que sea lo mejor de la carrera, sobro todo los detalles de gran calibre que se tienen con el personal que colabora y que participa en el mismo.


Puesto 125 de 200 +/- que se presentaron
1:48 :35
5:10 de media

Ritmo agradable y sin pulsometro.
Disfrutando.



Gracias a todos  los colaboradores
por vuestra labor








Próxima cita inesperada...Villaluenga del Rosario.