El Trail Urbano de Villaluenga es ese tipo de carreras en
las que el buen rollo, el paisaje y la accesibilidad son prioridad.
Aquí el disfrute se eleva exponencialmente para los que
buscamos una carrera agradable, aunque nunca se sabe, sobre todo en épocas de
lluvia. Mi último recuerdo, en el año 2018, fue bastante gratificante no libre
de ser una verdadera carrera acuática, sólo hay que ver la entrada de hace dos
años. Esta vez las condiciones eran distintas por eso me decanté en participar.
Y es verdad que no se puede estar en todos los lados, porque me tuve que ausentar
de la Medio Maratón más importante, emotiva, solidaria y que no se paga con
dinero sino con una sonrisa, que existe en la provincia de Cádiz: La Media
Maratón Caletera, la cual cumplía su X edición y que dejé aparcada por
coincidencia del evento, en este caso,” La Cabra tiró al monte”.
Ahí va la cabra en su última subida antes de la meta.
Frío sí, pero un día completamente espectacular. Cinco
grados marcaba el coche a mi llegaba, y es que en estas fechas y en la zona
donde estamos no daba lugar a incertidumbres meteorológicas. Tuve la suerte de
encontrarme a Mario y Eva, los cuales participaban y no me los esperaba allí,
aunque no pude disfrutar mucho de su presencia, ya que al final de la carrera me
tuve que marchar rápidamente.
Como siempre, de la mano de Natural Aventura Series, el
éxito está asegurado de forma continuada; tanto en organización,
avituallamientos, camisetas siempre con un buen diseño, de diez.
Mañana espectacular en Villaluenga del Rosario.
Desde nuestro grandioso Club de Bajo Rendimiento
Coelhoahi sólo tuvimos una única representación, pero eso sí, se lo pasó a lo
grande en todo el desarrollo del evento.
El recorrido lo tenía bastante grabado, y aunque
solamente llevaba una edición mis espaldas, al ser bastante reducida en
kilómetros (15/16km) y tener un cocimiento del recorrido por haberlos caminado y
saboreado ( por los tortillones entre pecho y espalda que me tomado en aquella
zona ) varias veces, se me hacía una carrera sin sobresaltos. De esta manera
decidí darle una segunda oportunidad a las zapatillas nuevas. No respondieron
mal, pero me siguen presentando dudas en su atado y su estabilidad en un pie
ancho como el mío.
La carrera comienza con un recorrido por el pueblo, con
su cuesta inicial en la que muchos notan como va subiendo el desayuno de forma
rápida por sus gargantas. El ambiente es buenísimo en la tranquila y bonita Villaluenga.
Tras los primeros metros urbanos nos
dirigimos a la izquierda con un falso llano que va ascendiendo, camino del
repetidor de televisión. Este año hay suerte, no está tan enfangado pero no
evito meter los pies en dos buenos charcos, y es que allí el agua está perenne.
La carpa de la congelación.
Siempre hace más frío
dentro que fuera-
Vamos cogiendo altura y cambiamos de terreno al asfalto
desgastado y llevadero, donde se puede correr lentamente y aprovechando para tomar alguna foto.
Cuesta de inicio.
Captura tomada
de vídeo.
Falso llano que asciende en el inicio
Vistas desde el repetidor antes del primer
avituallamiento.
Vista traasera antes del repetidor.
Tras el primer avituallamiento, por cierto, es una carrera que en la que no
hay que tomar nada de nada; ni geles, ni barritas, nada especial ya que es
bastante rápida. Los que hacemos parada es porque nos apetece tomar algún gajo
de naranja, hidratarnos, charlar o reponer, pero el que va con la moto puesta,
no le hace falta. Tras la leve subida se da un bajada con un perfil técnico
bajo, pero desde mi punto de vista, ideal para el aprendizaje. Pequeñas rocas,
piedras, ramas, zonas de fango, pero nada en exceso, nada extremo, y acompañado
de un suelo no muy endurecido.
Comienzo de la primera parte de descenso
acompañado de ovejas.
Malita cara me han sacado en plena bajada.
A pesar del fresco ya sobraba ropa.
Tras el descenso inicial ponemos la sexta marcha y cogemos la cuesta de cemento
que nos lleva hasta los Llanos del
Republicano. Aquí, si andamos bien de las rodillas, podemos transformarnos en
corredores de asfalto y darle bastante velocidad al cuerpo, pero si os apetece
tomaros con tranquilidad la bajada disfrutando de la entrada en los Llanos, que
también es un buen plan.
Entrada en los Llanos del Republicano.
Desde el segundo avituallamiento y hasta casi el tercero,
toca pegarse algo más a la montaña, atravesar a lo ancho los Republicanos, y
disfrutar corriendo del paisaje y del frío, de las pisadas, de la hierba verde
y blanca quemada por las heladas de la noche, de los pequeños arroyos y de la
charla de muchos. Es un paseo maravilloso, el cual se puede ir a unos ritmos
altos, pero que merecen la pena una parada para tomar alguna imágenes.
La hierba quemada por las heladas.
Y tan helada era la zona que se me quedó
congelada la imagen.
Un paraiso a nuestro alcance.
Lugar ideal para escuchar la vida.
Ya de vuelta, toca una zona muy abrupta, Las Cañaillas,
aquí comenzamos la vuelta para el pueblo. Dicha zona se complica ya que no deja
de ser un parte de donde se acumula vegetación, rastrojos, árboles partidos por
las corrientes de las aguas, y siempre, siempre hay fango, esta vez en menor
cantidad. Aquí es donde el tramo se hace más lento y cuesta más meter carrera,
por lo menos en los niveles donde yo me muevo. Tras Las Cañaillas toca alguna
cuesta dura , y tras ella un rápido descenso hasta la meta, dónde el que quiera
puede dejarse llevar por velocidades vertiginosas debido a la pendiente de las
mismas. Allí mismo escuché los ánimos de David García, el cual saludé de forma
galopada cuando ya estaba a punto de entrar en meta.
Inicio zona de Las Cañaillas,
sin agua mejor
que mejor para correr.
Pequeñas zonas técnicas y buena zona
para aprender.
Tras ella se abre un llano para afrontar una
pequeña subida.
Aquí volvemos a caminar ante
la inclinación que se muestra
Línea de meta.
Y él y otros también se lo pasaron en grande.
Tras la prueba se pudo degustar de una gran paella,
sorteos, etc...pero esta vez no puedo ser...así que para la otra, adquisición de quesos de la zona y para Cádiz.
Inscritos 550
Finalizaron entre
hombres y mujeres 466
Puesto 271 con un tiempo de 1:43:06
Puesto 113 de 184
corredores en mi categoría.
Umbral Medio Alto.
Sin duda carrera para repetir y disfrutar, y si acompaña
un día bueno, mejor que mejor.
Próxima prueba...
Reorientar los
objetivos.






































