miércoles, 22 de enero de 2020

IX TRAIL URBANA DE VILLALUENGA DEL ROSARIO



El Trail Urbano de Villaluenga es ese tipo de carreras en las que el buen rollo, el paisaje y la accesibilidad son prioridad. 

Aquí el disfrute se eleva exponencialmente para los que buscamos una carrera agradable, aunque nunca se sabe, sobre todo en épocas de lluvia. Mi último recuerdo, en el año 2018, fue bastante gratificante no libre de ser una verdadera carrera acuática, sólo hay que ver la entrada de hace dos años. Esta vez las condiciones eran distintas por eso me decanté en participar. Y es verdad que no se puede estar en todos los lados, porque me tuve que ausentar de la Medio Maratón más importante, emotiva, solidaria y que no se paga con dinero sino con una sonrisa, que existe en la provincia de Cádiz: La Media Maratón Caletera, la cual cumplía su X edición y que dejé aparcada por coincidencia del evento, en este caso,” La Cabra tiró al monte”.

 Ahí va la cabra en su última subida antes de la meta.

Frío sí, pero un día completamente espectacular. Cinco grados marcaba el coche a mi llegaba, y es que en estas fechas y en la zona donde estamos no daba lugar a incertidumbres meteorológicas. Tuve la suerte de encontrarme a Mario y Eva, los cuales participaban y no me los esperaba allí, aunque no pude disfrutar mucho de su presencia, ya que al final de la carrera me tuve que marchar rápidamente.

Como siempre, de la mano de Natural Aventura Series, el éxito está asegurado de forma continuada; tanto en organización, avituallamientos, camisetas siempre con un buen diseño, de  diez.


 Mañana espectacular en Villaluenga del Rosario.

Desde nuestro grandioso Club de Bajo Rendimiento Coelhoahi sólo tuvimos una única representación, pero eso sí, se lo pasó a lo grande en todo el desarrollo del evento.

El recorrido lo tenía bastante grabado, y aunque solamente llevaba una edición mis espaldas, al ser bastante reducida en kilómetros (15/16km) y tener un cocimiento del recorrido por haberlos caminado y saboreado ( por los tortillones entre pecho y espalda que me tomado en aquella zona ) varias veces, se me hacía una carrera sin sobresaltos. De esta manera decidí darle una segunda oportunidad a las zapatillas nuevas. No respondieron mal, pero me siguen presentando dudas en su atado y su estabilidad en un pie ancho como el mío. 


La carrera comienza con un recorrido por el pueblo, con su cuesta inicial en la que muchos notan como va subiendo el desayuno de forma rápida por sus gargantas. El ambiente es buenísimo en la tranquila y bonita Villaluenga. Tras los primeros metros  urbanos nos dirigimos a la izquierda con un falso llano que va ascendiendo, camino del repetidor de televisión. Este año hay suerte, no está tan enfangado pero no evito meter los pies en dos buenos charcos, y es que allí el agua está perenne. 


                                             El gran Mario vino a relajar un poco las piernas.
                                              


 La carpa de la congelación. 
Siempre hace más frío
dentro que fuera-

Vamos cogiendo altura y cambiamos de terreno al asfalto desgastado y llevadero, donde se puede correr lentamente y  aprovechando para tomar alguna foto.
 Cuesta de inicio.



Captura tomada 
de vídeo.


 Falso llano que asciende en el inicio


Vistas desde el repetidor antes del primer
avituallamiento.


Vista traasera antes del repetidor.
 
Tras el primer avituallamiento,  por cierto, es una carrera que en la que no hay que tomar nada de nada; ni geles, ni barritas, nada especial ya que es bastante rápida. Los que hacemos parada es porque nos apetece tomar algún gajo de naranja, hidratarnos, charlar o reponer, pero el que va con la moto puesta, no le hace falta. Tras la leve subida se da un bajada con un perfil técnico bajo, pero desde mi punto de vista, ideal para el aprendizaje. Pequeñas rocas, piedras, ramas, zonas de fango, pero nada en exceso, nada extremo, y acompañado de un suelo no muy endurecido.

 Comienzo de la primera parte de descenso
acompañado de ovejas.

Malita cara me han sacado en plena bajada.
A pesar del fresco ya sobraba ropa.


Tras el descenso inicial ponemos la  sexta marcha y cogemos la cuesta de cemento que nos lleva hasta los  Llanos del Republicano. Aquí, si andamos bien de las rodillas, podemos transformarnos en corredores de asfalto y darle bastante velocidad al cuerpo, pero si os apetece tomaros con tranquilidad la bajada disfrutando de la entrada en los Llanos, que también es un buen plan.


 Entrada en los Llanos del Republicano.

Desde el segundo avituallamiento y hasta casi el tercero, toca pegarse algo más a la montaña, atravesar a lo ancho los Republicanos, y disfrutar corriendo del paisaje y del frío, de las pisadas, de la hierba verde y blanca quemada por las heladas de la noche, de los pequeños arroyos y de la charla de muchos. Es un paseo maravilloso, el cual se puede ir a unos ritmos altos, pero que merecen la pena una parada para tomar alguna imágenes.


 Varios kilómetros para correrlos como quieras.

 La hierba quemada por las heladas.
 

 Y tan helada era la zona que se me quedó
congelada la imagen.

 Un paraiso a nuestro alcance.


 Lugar ideal para escuchar la vida.

Ya de vuelta, toca una zona muy abrupta, Las Cañaillas, aquí comenzamos la vuelta para el pueblo. Dicha zona se complica ya que no deja de ser un parte de donde se acumula vegetación, rastrojos, árboles partidos por las corrientes de las aguas, y siempre, siempre hay fango, esta vez en menor cantidad. Aquí es donde el tramo se hace más lento y cuesta más meter carrera, por lo menos en los niveles donde yo me muevo. Tras Las Cañaillas toca alguna cuesta dura , y tras ella un rápido descenso hasta la meta, dónde el que quiera puede dejarse llevar por velocidades vertiginosas debido a la pendiente de las mismas. Allí mismo escuché los ánimos de David García, el cual saludé de forma galopada cuando ya estaba a punto de entrar en meta.


  Inicio zona de Las Cañaillas, 
sin agua mejor
que mejor para correr.

Pequeñas zonas técnicas y buena zona
para aprender.

 Tras ella se abre un llano para afrontar una
pequeña subida.

 Aquí volvemos a caminar ante
la inclinación que se muestra


Línea de meta.

 Y él y otros también se lo pasaron en grande.

Tras la prueba se pudo degustar de una gran paella, sorteos, etc...pero esta vez no puedo ser...así que para la otra, adquisición de quesos de la zona y para Cádiz.




Inscritos 550
Finalizaron entre hombres y mujeres 466
Puesto 271  con un tiempo de 1:43:06
Puesto 113 de 184 corredores en mi categoría.
Umbral Medio Alto.

 



Sin duda carrera para repetir y disfrutar, y si acompaña un día bueno, mejor que mejor.


Próxima prueba...
Reorientar los objetivos.

jueves, 2 de enero de 2020

III SAN SILVESTRE GADITANA


    
    Con el cuerpo aún calentito del Trail de Las Palomas y sin ningún tipo de preparación específica, nos adentramos en una de las San Silvestres que están cogiendo más peso del país, no lo digo yo, lo dicen algunos artículos deportivos publicados este año. Y es que el salto de calidad y de participación ha sido descomunal en tan poco tiempo. Así que de nuevo dar mi enhorabuena a todos los colaboradores, y en el especial al  Club Olimpo por su desgaste en este evento tan entrañable.


Respecto al Club de Bajo Rendimiento Coelhoahí se presentaba con dos meses vista con altas expectativas de participación, más aún cuando se iba a mostrar en sociedad nuestra nueva camiseta. Tras la desgastada, sufrida y tan corrida camiseta azul de Nike, volvimos a tener el mismo sponsor para nuestro gran Club. La marca americana nos seguirá patrocinando en todos nuestros eventos, en este caso con una camiseta espectacular gris oscura y con logotipo blanco de nuestro club. Un gran despliegue de meses nos ha llevado a elegir tan exclusiva prenda, gracias Nacho por tu ojo.


En lo referente a lo participativo de la prueba, nos damos cuenta que el Club se quedó en “bragas” a última hora. Una carrera donde el Club es santo y seña de promoción. El parte de bajas se hizo inmenso en las últimas horas:
Nuestro gran Paco, sigue lesionado de su rodilla y se encuentra en el CAR de Granada realizando una dura recuperación. Troya se encontraba incomodo con la cadera, pero no por una lesión, sino porque se encontraba mal sentado en la silla del Aponiente y no era momento de correr y que le sentara mal el caldo de algas. Nacho, hizo justicia vengativa al quedarse con la cara partida el año pasado al recoger su dorsal mientras que la carrera comenzaba, así que este año fiel a su palabra dijo: no voy. Y no fue. Nuestro amigo Juan tuvo sus dudas, pero tras un largo viaje desde Almería y una noche anterior algo movida prefirió quedarse en casa y no resentirse muscularmente.


Así, y muy a nuestro pesar, por el tan elevado número de ausencias, el club quedó perfectamente representado por... Juande, Fany, Jose Mari, Antonio Camino, y este que les habla.

 El Portal de Cádiz me cogió intentado
atrapar la bandera de las Puertas de Tierra.
Lebrillo Marcado al aire.

Respecto a la prueba en sí, un día espectacular, algo de levante que vino genial en muchas partes de la carrera, y un sin fin de buen rollo. Nada más que bajar desde casa se olía la diversión, las ganas de pasar un buen rato, ya sea en familia, con amigos o sólo como la una. El personal que participaba lo “habían dado todo” con la elaboración de sus disfraces; desde temáticas navideñas hasta lo más inverosímil, las risas estaban aseguradas.

 Todo preparado incluyendo
nueva camiseta del Club.

Con Juande y Estefanía nos dirigimos hacia la línea de salida, nos hicimos nuestra foto de rigor de la mano de Angélica y Pablo, los cuales disfrutaron del ambiente que se generaba alrededor. Allí íbamos saludando al Gran Kike, y otros conocidos y desconocidos. Porque aquello más bien parecía el sábado de Carnaval más que una carrera, pero sí que lo era, y tanto. Sólo había que ver los fueras de serie que participaban, tanto femenino y masculino, y es que el carácter competitivo marcaban los latidos de las dos primerias hileras.


 Todo preparado.

 Pablo,Javier,Juande y Fany.
El de la derecha aún no está en el Club.

Calenté unos minutos, y me di cuenta que la Visera Tricaletera corría peligro de ser extraviada ante tanta indumentaria navideña, muy a mi pesar decidí aparcarla en las manos de Angélica. Tras ello, ya no había forma de buscar un hueco para comenzar la salida. Me metí por la parte trasera, donde el “cachondeo” era digno de mención, y poco a poco fui avanzando algún puesto. Me puse cerca de unos Elfos divertidos y ahí me quedé, zona media trasera.

 Mi hermanio Antonio luciendo traje y en 
primera línea de salida, ahí es nada.

Tras el sonido de inicio, las frenadas y avances eran el signo de los primeros metros, y es lo que tocaba ante tanta gente y tanto descojone. A la derecha saludé a Pablo, Angélica y Mª Jesús, hasta pasado el Burger King no había lugar por dónde coger un ritmo de inicio...Decido revisar el reloj, me da por tocarme el pulsómetro...¡¡Oh!!! ¡¡Me lo he dejado en casa!! Creo que es la primera vez que me pasa, y es que tanta emoción en mis decoraciones navideñas provocó que no me acordara ni de mis tiempos ni del ritmo cardiaco, aunque hay que reconocer que el pulsómetro es algo que nunca puede dejarse en casa, y más  en una prueba tan corta donde uno se pone las pilas de los umbrales en exceso, 6 km.

Subí las Cuesta de las Calesas a un ritmo lento pero progresivo, hasta llegar a Columela donde me lucía en esta foto de concentración máxima.


Aprovechando el levante tocaba la fase de aceleración, Campo del Sur, Caleta, Parque Genovés, Alameda...Fui poco a poco, hasta llegar un ritmo límite según mis sensaciones. La animación era mayor en muchas zonas, más que el año pasado. En la zona de la Caleta, la gente se asomaba a ver los disfraces con sus copitas y litronas...ajajaja. A la llegada del inicio de la cuesta de  San Carlos me encuentro a mi hermano Antonio, el cual se encuentra en un estado de forma envidiable, teniendo en cuenta que tiene 10 años más que yo y que está hecho un chaval, a parte de su condición genética, la cual es inmejorable. Al ver a mi hermano se me pasa la idea de pegarme a él y llegar juntos, pero el ansia me podía, a sabiendas que no podía controlar el pulso, quizás con el aparatejo hubiera frenado algo más, ya que empezaba a notar que mi pequeña máquina cardiaca iba pidiendo la hora.


 Gran foto de "ErManué" muy cerquita de casa.

Tome la pequeña subida de la Plaza de España para dirigirme hasta Canalejas, tramo que se me hace más apasionante aún. Numeroso público pero en silencio, les animaba y les decía: “Vamos a animar  que esto no es un paso” y se arrancaban en palmas...Y mi hermano, más escandaloso aún, que ya es decir, también se le escuchaba por detrás, “animando al público a animar”.
Ya en San Juan de Dios, entre pletórico de satisfacción y de sofocón completo, pero muy contento por disfrutar de esta espectacular carrera.

 Último tramo.

 Pero antes de llegar a meta
 un saludito al cámara.
 Mi hermano entrando pletórico y cómodo
unos 30 segundos después.

Juande y Fany por la Calle Nueva a punto
de coger caramelos.

Final.

Como sugerencia, al igual que el año pasado, la línea de meta y la bifurcación de salida siguen estando muy congestionada, provocando un frenazo casi al instante, sin posibilidad de volver a las pulsaciones óptimas de forma progresiva. Pienso que se podría alejar dicho tramo o no meter la línea de meta tan al fondo, de forma que exista unos metros apaciguamiento. Por lo demás, una carrera de diez en todos los sentidos.


De izquierda a derecha:
Sobrino de Jose Mari, Jose Mari,Juande, Javier y
Antonio.


Resultados

Jose María, 25.47 a 4.17 el km, puesto 188 de 1558.
Javier, 28.04 a 4.40 el km, puesto 327 de 1558
y el 54 por categoría de 207.
Antonio, 28.26 a 4.44, puesto 358 de 1558 
y el 27 de 95 de su categoría.
Estefanía, 41.21 a 6.53, puesteo 1312  de 1558

Juande, 41.26 a 6.54, puesto 1314 de 1558.

Os recomiendo este enlace para disfrutar aún más del ambiente de la carrera:

 Pincha aquí


 






PROXIMA PRUEBA.

XI TRAIL URBANA DE VILLALUENGA DEL ROSARIO

16 KM

12/01/2020