Con
el cuerpo aún calentito del Trail de Las Palomas y sin ningún tipo de
preparación específica, nos adentramos en una de las San Silvestres que están
cogiendo más peso del país, no lo digo yo, lo dicen algunos artículos deportivos
publicados este año. Y es que el salto de calidad y de participación ha sido
descomunal en tan poco tiempo. Así que de nuevo dar mi enhorabuena a todos los
colaboradores, y en el especial al Club
Olimpo por su desgaste en este evento tan entrañable.
Respecto
al Club de Bajo Rendimiento Coelhoahí se presentaba con dos meses vista con
altas expectativas de participación, más aún cuando se iba a mostrar en sociedad
nuestra nueva camiseta. Tras la desgastada, sufrida y tan corrida camiseta azul
de Nike, volvimos a tener el mismo sponsor para nuestro gran Club. La marca
americana nos seguirá patrocinando en todos nuestros eventos, en este caso con
una camiseta espectacular gris oscura y con logotipo blanco de nuestro club. Un
gran despliegue de meses nos ha llevado a elegir tan exclusiva prenda, gracias
Nacho por tu ojo.
En lo
referente a lo participativo de la prueba, nos damos cuenta que el Club se
quedó en “bragas” a última hora. Una carrera donde el Club es santo y seña de promoción.
El parte de bajas se hizo inmenso en las últimas horas:
Nuestro
gran Paco, sigue lesionado de su rodilla y se encuentra en el CAR de Granada
realizando una dura recuperación. Troya se encontraba incomodo con la cadera,
pero no por una lesión, sino porque se encontraba mal sentado en la silla del
Aponiente y no era momento de correr y que le sentara mal el caldo de algas.
Nacho, hizo justicia vengativa al quedarse con la cara partida el año pasado al
recoger su dorsal mientras que la carrera comenzaba, así que este año fiel a su
palabra dijo: no voy. Y no fue. Nuestro amigo Juan tuvo sus dudas, pero tras un
largo viaje desde Almería y una noche anterior algo movida prefirió quedarse en
casa y no resentirse muscularmente.
Así, y
muy a nuestro pesar, por el tan elevado número de ausencias, el club quedó
perfectamente representado por... Juande, Fany, Jose Mari, Antonio Camino, y
este que les habla.
El Portal de Cádiz me cogió intentado
atrapar la bandera de las Puertas de Tierra.
Lebrillo Marcado al aire.
Respecto
a la prueba en sí, un día espectacular, algo de levante que vino genial en
muchas partes de la carrera, y un sin fin de buen rollo. Nada más que bajar
desde casa se olía la diversión, las ganas de pasar un buen rato, ya sea en
familia, con amigos o sólo como la una. El personal que participaba lo “habían
dado todo” con la elaboración de sus disfraces; desde temáticas navideñas hasta
lo más inverosímil, las risas estaban aseguradas.
Todo preparado incluyendo
nueva camiseta del Club.
Con
Juande y Estefanía nos dirigimos hacia la línea de salida, nos hicimos nuestra
foto de rigor de la mano de Angélica y Pablo, los cuales disfrutaron del
ambiente que se generaba alrededor. Allí íbamos saludando al Gran Kike, y otros
conocidos y desconocidos. Porque aquello más bien parecía el sábado de Carnaval
más que una carrera, pero sí que lo era, y tanto. Sólo había que ver los fueras
de serie que participaban, tanto femenino y masculino, y es que el carácter
competitivo marcaban los latidos de las dos primerias hileras.
Todo preparado.
Pablo,Javier,Juande y Fany.
El de la derecha aún no está en el Club.
Calenté
unos minutos, y me di cuenta que la Visera Tricaletera corría peligro de ser
extraviada ante tanta indumentaria navideña, muy a mi pesar decidí aparcarla en
las manos de Angélica. Tras ello, ya no había forma de buscar un hueco para
comenzar la salida. Me metí por la parte trasera, donde el “cachondeo” era
digno de mención, y poco a poco fui avanzando algún puesto. Me puse cerca de
unos Elfos divertidos y ahí me quedé, zona media trasera.
Mi hermanio Antonio luciendo traje y en
primera línea de salida, ahí es nada.
Tras
el sonido de inicio, las frenadas y avances eran el signo de los primeros
metros, y es lo que tocaba ante tanta gente y tanto descojone. A la derecha
saludé a Pablo, Angélica y Mª Jesús, hasta pasado el Burger King no había lugar
por dónde coger un ritmo de inicio...Decido revisar el reloj, me da por tocarme
el pulsómetro...¡¡Oh!!! ¡¡Me lo he dejado en casa!! Creo que es la primera vez
que me pasa, y es que tanta emoción en mis decoraciones navideñas provocó que
no me acordara ni de mis tiempos ni del ritmo cardiaco, aunque hay que
reconocer que el pulsómetro es algo que nunca puede dejarse en casa, y más en una prueba tan corta donde uno se pone las
pilas de los umbrales en exceso, 6 km.
Subí
las Cuesta de las Calesas a un ritmo lento pero progresivo, hasta llegar a
Columela donde me lucía en esta foto de concentración máxima.
Aprovechando
el levante tocaba la fase de aceleración, Campo del Sur, Caleta, Parque
Genovés, Alameda...Fui poco a poco, hasta llegar un ritmo límite según mis
sensaciones. La animación era mayor en muchas zonas, más que el año pasado. En
la zona de la Caleta, la gente se asomaba a ver los disfraces con sus copitas y
litronas...ajajaja. A la llegada del inicio de la cuesta de San Carlos me encuentro a mi hermano Antonio,
el cual se encuentra en un estado de forma envidiable, teniendo en cuenta que
tiene 10 años más que yo y que está hecho un chaval, a parte de su condición
genética, la cual es inmejorable. Al ver a mi hermano se me pasa la idea de
pegarme a él y llegar juntos, pero el ansia me podía, a sabiendas que no podía controlar
el pulso, quizás con el aparatejo hubiera frenado algo más, ya que empezaba a
notar que mi pequeña máquina cardiaca iba pidiendo la hora.
Gran foto de "ErManué" muy cerquita de casa.
Tome
la pequeña subida de la Plaza de España para dirigirme hasta Canalejas, tramo
que se me hace más apasionante aún. Numeroso público pero en silencio, les
animaba y les decía: “Vamos a animar que
esto no es un paso” y se arrancaban en palmas...Y mi hermano, más escandaloso
aún, que ya es decir, también se le escuchaba por detrás, “animando al público
a animar”.
Ya en
San Juan de Dios, entre pletórico de satisfacción y de sofocón completo, pero
muy contento por disfrutar de esta espectacular carrera.
Último tramo.
Pero antes de llegar a meta
un saludito al cámara.
Mi hermano entrando pletórico y cómodo
unos 30 segundos después.
Juande y Fany por la Calle Nueva a punto
de coger caramelos.
Final.
Como
sugerencia, al igual que el año pasado, la línea de meta y la bifurcación de
salida siguen estando muy congestionada, provocando un frenazo casi al
instante, sin posibilidad de volver a las pulsaciones óptimas de forma
progresiva. Pienso que se podría alejar dicho tramo o no meter la línea de meta
tan al fondo, de forma que exista unos metros apaciguamiento. Por lo demás, una
carrera de diez en todos los sentidos.
De izquierda a derecha:
Sobrino de Jose Mari, Jose Mari,Juande, Javier y
Antonio.
Resultados
Jose María, 25.47 a 4.17 el km, puesto 188 de 1558.
Javier, 28.04 a 4.40 el km, puesto 327 de 1558
y el 54 por categoría de 207.
Antonio, 28.26 a 4.44, puesto 358 de 1558
y el 27 de 95 de su categoría.
Estefanía, 41.21 a 6.53, puesteo 1312 de 1558
Juande, 41.26 a 6.54, puesto 1314 de 1558.
Os recomiendo este enlace para disfrutar aún más del ambiente de la carrera:
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PROXIMA PRUEBA.
XI TRAIL URBANA DE VILLALUENGA DEL ROSARIO
16 KM
16 KM
12/01/2020














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