martes, 16 de abril de 2019

VI TRAIL DE GRAZALEMA

        La cabezonería lleva a realizar estos "disfrutes sufridos" que tan solo entienden los que se ponen a marchar por la montaña.

         Me faltó muy poco, pero muy poco, para no asistir a este espectacular Trail de Grazalema, el cual quedé prendido el año pasado, y es que es para hacerla una y otra vez. Pero eso sí, sigue teniendo un nivel técnico importante y con una dureza nada despreciable.Teniendo una distancia de24 km y  un desnivel + de 1500 recorre el trazado corto y se desvía hacía el pico Coros pasando por el Embalse de El Fresnillo, desde allí las vistas son espectaculares.

     Una de las razones por la cual no iba a participar era por lo tardía que fue este año la apertura de la inscripción, casi tres semanas antes, algo ilógico para este tipo de eventos, que provocó que muchos corredores no partiparan a falta de poder prepararla de forma digna, y las otras razones eran de mayor peso:la rodilla izquierda hasta el miércoles no mejoró, y me planteaba la duda de parar o hacer un poco de esfuerzo y quitarme el gusanillo. Y por último , y no menos importante, el viernes, dia anterior a la prueba, tuve una gran cena de familiar, quedandome dormido sobre las 3.00 de la madrugada y levantándome a las 6.00 para tirar a Grazalema. Cuando me desperté de forma automática a las 5.50 pensé que lo más lógico era no ir...y cuando iba cayendo de nuevo en el sueño más profundo me levanté de un respingo...a las 6.15 y dije...¡Arriba!

Camino del Pico del Coro.

      Llegué bien de tiempo, me dio tiempo a calentar y preparame, veía muchas menos personas que la edición del año pasado, una pena porque el día acompañaba. La ruta media y la de promoción salían de nuevo juntas a las 9:15, sigue siendo un acierto. Viendo las "pintarracas" de algunos, decidí de forma directa ponerme el último para no molestar a ningún corredor.



El ambiente a primera hora era escaso pero
en pocos minutos. 



 Gran ambiente en la salida.
 



   Tras la salida, enfilamos cuesta arriba la salida del pueblo y ya comenzaba a formarse las primeras fila para subir el camino de La Ermita, pero en dirección Llanos del Endrinal, detrás del Camping de Grazalema. Allí , sinceramente no me ubiqué muy bien, y tenía peronas aún mas lentas que yo, pero me daba igual, así iba más seguro y con menos sofocos. Lo que noté, a medida que subçia, era como la rodilla izquierda comenzaba a molestarme, muy pronto para los 23 km que me quedaban...jejej


 Ahí estoy casi el útlimo o el penultimo en salir.

  Mientras que la rodilla cogía calor, llegamos a los llanos, estaba más seco de lo que esperaba por lo que el camino se volvía más seguro pero ya sabemos la cantidad de piedras que hay en aquella zona.Comenzamos la segunda ascensión hacia el Puerto del Boyar, donde me quedé sin referencia, sin nadie por delante ni por detrás.. Siendo 112 personas en la modalidad media  es lo que se intuía.


Llegando a los Llanos del Endrinal.



 Vistas espectaculares.


  
Aprovechamos una foto con el Gran Peñón de fondo.

 
 La zona técnica de bajada que nos lleva hasta el Boyar , a pesar de no haber llovido , si que estaba con agua, con rocas y piedras donde había que pasar con bastante precaución para no resbalar.


 En el primer avituallamiento comencé a ver más personas y pequeños grupos dos o tres. Ahí me lancé hasta bajo con rapidez adelantando a unos 10 corredores, que sé que después me iban a coger, pero aquí es donde tengo que aprovechar para no quedarme  muy descolgado. Mientras bajaba a 4.15 por la gravilla, pensaba en que la rodilla ya no me dolía, pero lo importante era que no me fallara.
  Finalizando el camino que va pegado al Guadalete y cruzando la carretera hacía la izquierda nos desviamos para subir al embalse del Fresnillo, donde se divisan grandes vistas y comienza un aperitivo de lo que va a venir.
 

  En el camino me encuentro a un grupito de chicos más jóvenes que yo, me comentan que les encantaba mi visera, que es muy del "Cádiz", el chico que iba uniformado con la elástica amarilla, le dije un: "ome por favó, si es la Visera Tricaletera, esto es de Cadi,Cadi". De esta manera le informé cómo y dónde se podía adquirir a través del gran Oscar el Tricaletero, máximo exponente de la marca. 

 Subida al Embalse del Fresnillo 
tras pasar el Puerto del Boyar
 Vista espectacular desde el embalse desde 
Grazalema.


  Pasado el embalse, voy al segundo avituallamiento, donde aprovecho para beber y tomar algún plátano, y comenzamos un camino muy técnico en bajada, y que por suerte tenía menos que el año pasado.

Sendero ascendete que nos lleva a la subida
del Cerro de Coros. 

  Aquí tomo de referencia a tres o cuatro personas, que me adelantan y que adelanto dependiendo del  terreno al que nos enfrentábamos, arroyos y caminos espectaculares nos hacían preparar las piernas para la espectacular subida al Cerro Coros, la cual aconsejo a todos ver alguna vez en su vida.

La tranqulidad, la soledad, la naturaleza,
la superación, la belleza, tantos elementos. 


  En la subida nos dispersamos todos y todas, veías  a algunos que lo pasaban bastante mal y tenían que realizar varias paradas. Yo agaché la cabeza, me puse cómodo, y con mi visera Tricaletera ubicada de forma perfecta para que no me molestara el sol en los ojos, y sin parar pero a un ritmo aceptable, tome mi camino de ascensión, el cual parecía en algún momento que no tenía fín. Me adelantaron dos atletas mayores que el que les habla, uno de ellos usaba los bastones con bastante habilidad en la subida, y el que le acompañabalo hacía  sin apoyos y como el que iba  a comprar pipas abajo de su casa, era  espectacular verlo. Sin voz entrecortada, sin paradas, sin respiración agitada, subía charlando con su compañero de forma animada, el correr era otro cantar para ellos, pero andaban para arriba como un cohete. En dicho camino tambié intenté alcanzar a Luisa del Gadeiras, pero me fue imposible ya que subía con propulsión.

 Pero con paciencia, control físico y mental pude llegar por fin llegué a esos deliciosos 1328 metros de Cerro de Coros, dónde quedaba abajo el Puerto de las Palomas.

   Allí disfruté de mi ratito y de mis fotos, no es para menos, habamos de casi algo más de una hora ascendiendo con una inclinación en algunos tramos que te obliga a pensar por dónde coger para no quedarte en el sitio. Algunos en plena ascensión se paraban, le daban bajones, fatiga, etc.


 Primeras vistas del Pantano de Zahara.

Y ya quedaba menos.

 
   Ya comenzaba a notar el cuerpo cansado, físicamente y mentalmente, aparecía el sueño y la falta de concentración. La bajada desde el Puerto de las Palomas es de gran belleza pero muy técnica, comenzó el calzado a bailarme mucho por detrás. No me notaba el tobillo bien sujeto, ni el talón, las zapatillas van llegando a su fin y ahora si que lo estoy notando. Correr entre piedras que ruedan mientras que bajas necesita un calzado seguro. Visto el terreno, sin referencia trasera ni delantera de nuevo, aflojé bastante, por lo que  la precacución y la falta de técnica en bajada hizo ganar al riesgo.


 Fotos cedidas. Las imágenes hablan por si solas.


 Espectáculo.

Ahí está el tío.




   Llegado al penúltimo avituallamiento , los cuadriceps están bastante cargados, y decido tomar unas sales sabiendo lo que me quedaba. Corro tranquilo por el sendero ancho notando algo de rigidez en las articulaciones de los tobillos, adelantando a tres o cuatro corredores que deciden ir andando. Veo el tiempo, y pienso que quizá hasta mejoro el del año pasado, pero no.

   A medida que nos vamos acercadando a los últimos 5 km de meta, llega ese final hasta el embalse que se hace un infierno. La temperatura a casi 22 ó 23 grados al sol, esa inclinación tan abrupta, ese camino tan incomodo...Veo como delante de mi algunos se retuercen a un ritmo de tortuga infernal, el mismo que tenía yo y otros tantos. Y es que sabes que estas ahí, pero el tramos final ta va dejando en el sitio. Muchos comienzan con calambres y se recuperan a duras penas.  Y es que ese tramo de  casi 4 km se realiza en casi 50 minutos, un desespero en toda regla.

  Y llega el último avitualliento, sabes que te queda un buen repecho y descender, pero las piernas van cargadas y aquí el ánimo supera todo. Paso el embalse, hago una subida muy dura y después para abajo, llegando a la carretera camino de Grazalema. Aquí, no como el año pasado, no me vuelvo loco corriendo, voy trotando de forma suave, disfrutando de las calles y de los ánimos de algunos y entrando realmente feliz en una prueba que es digna de hacerla todos los años.




Feliz de llegar a meta en esta prueba.


 112 Inscritos en la ruta media,
 finalizaron 103,
 quedando el 74 de la general.
4:36:26, 8 minutos más que el años pasado.

  

 Próxima parada...descanso




domingo, 14 de abril de 2019

VI TRAIL MOROS Y CRISTIANOS



    Tras el merecido descanso después de la sufrida y emocionante Maratón de Sevilla, tocaba meterse en el disfrute de los trail. El año pasado, a estas alturas, ya me había metido en montaña dos o tres veces, pero la preparación de los 42km y el miedo a lesionarme provocaba anular toda carrera de montaña.

    Viendo el tiempo que me quedaba, hasta que entraran " los calores" para hacer un trail, tenía pensado ponerme en marcha con el de Moros y Cristianos en su sexta edición. Eso sí, la preparación para el mismo iba ser completamente nula, me la iba a tomar como un disfrute particular e introductorio, como el año pasado, para el Trail de Grazalema. Al menos tuve tiempo para hacer algo de dunas y algunas series de escaleras y cuestas, porque pisar campo y prepararme pues como casi siempre, no. Bueno, no sé si valdrá una excursión con alumnos/as de quinto por el Majaceite a ritmo de caminar y contemplar, creo que poco jejeje..

   Como siempre, todo lo que se organiza de la mano de NTS es sinónimo de éxito. Lo que no iba a  ir muy bien era el tiempo. Mira que ha llovido poco este invierno, pero basta para que nos metamos en carrera de montaña para que llueva, antes, durante y después.

   Físicamente a nivel de rendimiento me mantengo dentro de lo que yo puedo dar, lo que ocurre es que comienza a lucir el avance de la edad y los efectos físicos de la Maratón, y es que es una realidad que pasa factura. LLevo arrastrando una bursitis de rodilla que no termina de apaciguarse, pero viendo que llevaba unos cuatro días sin molestias nos lanzamos a la ansiada montaña.

   
Se iba a repetir el tiempo del año pasado.
 
  Con conocimiento, tras los dos años anteriores, de saberme el recorrido de" Pe a Pa", me planteé la idea de intentar bajar algo el tiempo, no sé, yo con un minuto me confomo. Dicho planteamiento lo voy cabilando a mientras que me coloco en la salida, a su vez me pregunto..."¿Te has preparado para ello? ", y me contesto a mi mismo..."No, pues disfruta como haces siempre de tus paisajes e intenta finalizar sin lesiones,  porque es lo que te queda". Que para mí no es poco.



 Benamahoma espectacular, da igual el tiempo.

  El cielo encapotado, algo de fresquete, y un recorrido el cual tenía pensando donde correr, andar, y subir a mi ritmo...Me ubique como casi siempre en la zona trasera, y tras la salida por la localidad de Benamahoma comencé a notarme bien, pero decidí ir muy tranquilo porque en esta zona del pueblo se disparan las pulsaciones a primeras de cambio. Otras veces he apretado más en la salida, pero esta vez como que no. Ya, y demasiado pronto, se formaron las primeras " colas" en cuanto se ascendía, así que paradas y a esperar ya que era imposible adelantar.

 Salida, foto del gran Jesus M González Ezumg

Ahí abajo a la derecha, junto
a los últimos y mezclados con los
que iban sin caracter competitivo.

 Camino de los Llanos del Campo decido pararme para hacer fotos, pero comenzó a caer fuerte el agua, y con ese vientecito humedo que hace que te pongas las pilas para no enfriarte. Decidí hacer un par de ellas y sacar poco el móvil de mi mochila. A veces voy demasiado cargado para una prueba tan pequeña, 17 km y con tantos buenos avituallmientos, pero de la Sierra no me fio, así que siempre llevo agua, móvil y alguna otra cosa más, lo siento soy así de cagón o de prevenido, según se vea.


 Ahí ascendiendo como cual tortuga 
que va cogiendo caracoles.Foto JM Ezumg


Sólamente los muy preparados son capaces
de meter una marcha más e ir casi corriendo.
 Foto JM Ezumg
 
   Tras pasar la carretera que une Benamahoma con Grazalema, tomé algo de carril, noto como la rodilla izquierda comienza a molestarme algo, pero no me impide el poder seguir, es un dolorcito llevadero, voy un ritmo más alegre de carrera hasta que nos adentramos en los Charcones, intuyo que el recorrido no es el mismo del año pasado. Me da por preguntar a algunos corredores que me confirman que no lo es, y que habían estado entrenando semanas atrás, como yo ...qué no sé ni por dónde hay que ir... jajajajaja...


                            A punto de llegar al primer avituallamiento  



Con el agua no tenía ganas de sacar el móvil.
Conviene recordar que el año pasado, ver entrada,
casi lo pierdo...jejeje

 
  Poríamos decir que casi el 60% era el mismo camino y el resto cambiaba, eso sí menos carril, más sube y baja y campo a través, con lo que se adquiría mayor dureza. El nivel de belleza  de las zonas ha aumentado a más no poder, viendo imágenes más propias de los Pirineos que del sur, y un olor a campo mojado realmente agradable, mucho tomillo.

   Hubo muchas zonas mojadas, embarradas, pero no tanto como otras ediciones o como otras pruebas, pero sí que había que tener un nivel de prudencia alto, las zapatillas a nivel de adherencia siguen impecables pero a nivel de sujeción las veo en caída libre.

   La meta se hacía de rogar, miraba los kilómetros que teoricamente me quedaban y no veía ni el pueblo, sólo la voz del speaker . Me lancé rápido por el carril por donde nace río Majaceite hasta alcanzar a un señor algo mayor que tenía una pinta espectacular, me puse a su lado y me dio ánimos, ya en el último tramo aflojé para que ese mismo señor se luciera en su meta. Yo entré contento, no muy cansado y habiendo disfrutado de un nuevo recorrido que ha adquirido mayor dureza y belleza.

     Al día siguiente, y los restantes la rodilla me daba avisos de que no estaba haciendo bien.




Entrada a meta sin un desgasto excesivo.




 
 17 KM 2:24:37
Ritmo 9:02
Puesto 263 de la general de 379
Fc: Media





  



Próxima parada Trail de Grazalema