Tras el merecido descanso después de la sufrida y emocionante Maratón de Sevilla, tocaba meterse en el disfrute de los trail. El año pasado, a estas alturas, ya me había metido en montaña dos o tres veces, pero la preparación de los 42km y el miedo a lesionarme provocaba anular toda carrera de montaña.
Viendo el tiempo que me quedaba, hasta que entraran " los calores" para hacer un trail, tenía pensado ponerme en marcha con el de Moros y Cristianos en su sexta edición. Eso sí, la preparación para el mismo iba ser completamente nula, me la iba a tomar como un disfrute particular e introductorio, como el año pasado, para el Trail de Grazalema. Al menos tuve tiempo para hacer algo de dunas y algunas series de escaleras y cuestas, porque pisar campo y prepararme pues como casi siempre, no. Bueno, no sé si valdrá una excursión con alumnos/as de quinto por el Majaceite a ritmo de caminar y contemplar, creo que poco jejeje..
Como siempre, todo lo que se organiza de la mano de NTS es sinónimo de éxito. Lo que no iba a ir muy bien era el tiempo. Mira que ha llovido poco este invierno, pero basta para que nos metamos en carrera de montaña para que llueva, antes, durante y después.
Físicamente a nivel de rendimiento me mantengo dentro de lo que yo puedo dar, lo que ocurre es que comienza a lucir el avance de la edad y los efectos físicos de la Maratón, y es que es una realidad que pasa factura. LLevo arrastrando una bursitis de rodilla que no termina de apaciguarse, pero viendo que llevaba unos cuatro días sin molestias nos lanzamos a la ansiada montaña.
Con conocimiento, tras los dos años anteriores, de saberme el recorrido de" Pe a Pa", me planteé la idea de intentar bajar algo el tiempo, no sé, yo con un minuto me confomo. Dicho planteamiento lo voy cabilando a mientras que me coloco en la salida, a su vez me pregunto..."¿Te has preparado para ello? ", y me contesto a mi mismo..."No, pues disfruta como haces siempre de tus paisajes e intenta finalizar sin lesiones, porque es lo que te queda". Que para mí no es poco.
El cielo encapotado, algo de fresquete, y un recorrido el cual tenía pensando donde correr, andar, y subir a mi ritmo...Me ubique como casi siempre en la zona trasera, y tras la salida por la localidad de Benamahoma comencé a notarme bien, pero decidí ir muy tranquilo porque en esta zona del pueblo se disparan las pulsaciones a primeras de cambio. Otras veces he apretado más en la salida, pero esta vez como que no. Ya, y demasiado pronto, se formaron las primeras " colas" en cuanto se ascendía, así que paradas y a esperar ya que era imposible adelantar.
Camino de los Llanos del Campo decido pararme para hacer fotos, pero comenzó a caer fuerte el agua, y con ese vientecito humedo que hace que te pongas las pilas para no enfriarte. Decidí hacer un par de ellas y sacar poco el móvil de mi mochila. A veces voy demasiado cargado para una prueba tan pequeña, 17 km y con tantos buenos avituallmientos, pero de la Sierra no me fio, así que siempre llevo agua, móvil y alguna otra cosa más, lo siento soy así de cagón o de prevenido, según se vea.
Tras pasar la carretera que une Benamahoma con Grazalema, tomé algo de carril, noto como la rodilla izquierda comienza a molestarme algo, pero no me impide el poder seguir, es un dolorcito llevadero, voy un ritmo más alegre de carrera hasta que nos adentramos en los Charcones, intuyo que el recorrido no es el mismo del año pasado. Me da por preguntar a algunos corredores que me confirman que no lo es, y que habían estado entrenando semanas atrás, como yo ...qué no sé ni por dónde hay que ir... jajajajaja...
A punto de llegar al primer avituallamiento
Poríamos decir que casi el 60% era el mismo camino y el resto cambiaba, eso sí menos carril, más sube y baja y campo a través, con lo que se adquiría mayor dureza. El nivel de belleza de las zonas ha aumentado a más no poder, viendo imágenes más propias de los Pirineos que del sur, y un olor a campo mojado realmente agradable, mucho tomillo.
Hubo muchas zonas mojadas, embarradas, pero no tanto como otras ediciones o como otras pruebas, pero sí que había que tener un nivel de prudencia alto, las zapatillas a nivel de adherencia siguen impecables pero a nivel de sujeción las veo en caída libre.
La meta se hacía de rogar, miraba los kilómetros que teoricamente me quedaban y no veía ni el pueblo, sólo la voz del speaker . Me lancé rápido por el carril por donde nace río Majaceite hasta alcanzar a un señor algo mayor que tenía una pinta espectacular, me puse a su lado y me dio ánimos, ya en el último tramo aflojé para que ese mismo señor se luciera en su meta. Yo entré contento, no muy cansado y habiendo disfrutado de un nuevo recorrido que ha adquirido mayor dureza y belleza.
Al día siguiente, y los restantes la rodilla me daba avisos de que no estaba haciendo bien.
Como siempre, todo lo que se organiza de la mano de NTS es sinónimo de éxito. Lo que no iba a ir muy bien era el tiempo. Mira que ha llovido poco este invierno, pero basta para que nos metamos en carrera de montaña para que llueva, antes, durante y después.
Físicamente a nivel de rendimiento me mantengo dentro de lo que yo puedo dar, lo que ocurre es que comienza a lucir el avance de la edad y los efectos físicos de la Maratón, y es que es una realidad que pasa factura. LLevo arrastrando una bursitis de rodilla que no termina de apaciguarse, pero viendo que llevaba unos cuatro días sin molestias nos lanzamos a la ansiada montaña.
Se iba a repetir el tiempo del año pasado.
Benamahoma espectacular, da igual el tiempo.
El cielo encapotado, algo de fresquete, y un recorrido el cual tenía pensando donde correr, andar, y subir a mi ritmo...Me ubique como casi siempre en la zona trasera, y tras la salida por la localidad de Benamahoma comencé a notarme bien, pero decidí ir muy tranquilo porque en esta zona del pueblo se disparan las pulsaciones a primeras de cambio. Otras veces he apretado más en la salida, pero esta vez como que no. Ya, y demasiado pronto, se formaron las primeras " colas" en cuanto se ascendía, así que paradas y a esperar ya que era imposible adelantar.
Salida, foto del gran Jesus M González Ezumg
Ahí abajo a la derecha, junto
a los últimos y mezclados con los
que iban sin caracter competitivo.
Camino de los Llanos del Campo decido pararme para hacer fotos, pero comenzó a caer fuerte el agua, y con ese vientecito humedo que hace que te pongas las pilas para no enfriarte. Decidí hacer un par de ellas y sacar poco el móvil de mi mochila. A veces voy demasiado cargado para una prueba tan pequeña, 17 km y con tantos buenos avituallmientos, pero de la Sierra no me fio, así que siempre llevo agua, móvil y alguna otra cosa más, lo siento soy así de cagón o de prevenido, según se vea.
Ahí ascendiendo como cual tortuga
que va cogiendo caracoles.Foto JM Ezumg
Sólamente los muy preparados son capaces
de meter una marcha más e ir casi corriendo.
Foto JM Ezumg
A punto de llegar al primer avituallamiento
Con el agua no tenía ganas de sacar el móvil.
Conviene recordar que el año pasado, ver entrada,
casi lo pierdo...jejeje
Hubo muchas zonas mojadas, embarradas, pero no tanto como otras ediciones o como otras pruebas, pero sí que había que tener un nivel de prudencia alto, las zapatillas a nivel de adherencia siguen impecables pero a nivel de sujeción las veo en caída libre.
La meta se hacía de rogar, miraba los kilómetros que teoricamente me quedaban y no veía ni el pueblo, sólo la voz del speaker . Me lancé rápido por el carril por donde nace río Majaceite hasta alcanzar a un señor algo mayor que tenía una pinta espectacular, me puse a su lado y me dio ánimos, ya en el último tramo aflojé para que ese mismo señor se luciera en su meta. Yo entré contento, no muy cansado y habiendo disfrutado de un nuevo recorrido que ha adquirido mayor dureza y belleza.
Al día siguiente, y los restantes la rodilla me daba avisos de que no estaba haciendo bien.
Entrada a meta sin un desgasto excesivo.
17 KM 2:24:37
Ritmo 9:02
Puesto 263 de la general de 379
Fc: Media
Próxima parada Trail de Grazalema





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