Tras un eterno paréntesis, acomodado con dos carreras virtuales, donde corren todos y no ves a nadie, vuelvo a retomar, con mediana ilusión, el mundo de los cobardes.
Más de un año de espera para ver una salida y una meta, y escuchar el sonido jadeante del orgasmo menos sexual de una agitada respiración. En mi presencia llevo acumulado los efectos del Covid; una perdida total de" entreno" medianamente aceptable, anulación plena de hábitos de calentamiento y estiramientos, la tonificación mejor ni nombrarla, y dos kilos que nunca recupero ( podría ser ventajoso), debido a un estrés invisible que aún está por descubrir. Y con todo ello, tengo tantas ganas, que me podría enfrentar a un año loco de carreras.
Dispuesto a todo lo que se pueda, y a lo que el cuerpo y la cabeza permita. Las ganas y el tiempo juegan en contra, unido a la sensación del ahora o nunca.
Medio inscrito en un planning más abierto que nunca, carreras nocturnas en los Toruños, Trail para noviembre por el Albarracín, por Zahara para Diciembre, Villaluenga en Enero, y por qué no soñar con una "MiniBandolera" por la sierra de Cádiz o con un 101 km de Ronda, Maratón de Sevilla...Este año no hago una presentación público pruebas, ya que ni yo mismo sé hasta donde podré llegar o quedar, iremos viendo el día a día, el "ya se verá" más aplicado que nunca.
Hay tantas ganas, que pueden llover lesiones, se pueden cometer errores; hay tantas ganas que a lo mejor no se disfruta como pienso, pero toca arriesgar y ser decidido en el año que se presenta y el resto que quede.
En el momento que me encuentro no hay paréntesis veraniego, simplemente porque no se han dado entrenos de cierta calidad y no hay que descansar de nada. Mis tres días "carrera loca cantarina musical" no ha sido otra cosa más, que una forma de desentumecer el cuerpo y la menta, válida y divertida.
Por eso empiezo ya, con la primera que sale, en el formato que menos me gusta, en la época que menos me agrada correr y con el viento más desagradable para poder acompañarla.
Hay ganas hasta de sufrir.
Comenzar con la enhorabuena al Club Olimpo por la buenísima organización.
Difícil y sencillo a la vez poder arrancar este tipo de pruebas, pero, sin duda, de diez al Club y a todos sus colaboradores.
Ya sabemos como es un carrera en la playa, las dejé en el olvido, porque sinceramente, se hacían en verano y mentalmente es un martirio poco motivante.
La maña se presentó como era de esperar, ola de calor, levante intenso, bajamar y muchos conocidos que saludar.
Nos colocábamos por franjas, según el número de dorsal que tuvieras, y la salida era progresiva con un leve tiempo de espera, mientras permaneces en tu espacio con mascarilla, la cual dejas, si quieres a la salida.
Los siete kilómetros playeros, se dividían desde "La Escalera de Caracol aproximadamente", con gran expectación desde el paseo superior, hasta pasado, creo recodar, Nahu Beach, y su posterior vuelta.
El grupo de referencia que me tocó para la salida iba muy rápido o era una sensación lejana que ya no recordaba. Por un momento, pensé, a dónde va esta gente tan rápida con la levantera que hace. La mayoría iría a 4.45, punto inviable para mí y menos en un arranque, intenté, con sufrimiento por el viento, mantenerme en 5.00, mientras me aseguraba la obligada y útil visera Tricaletera, no llegará dicha playa por una racha de levante, la verdad es que hoy tuve ayuda extra con ella: frenando las rachas de viento en los ojos, el sudor y una luz realmente molesta, independientemente, de lo bien que le sienta a uno puesta...jajaj
Arena y más arena, viento y más viento, sol difuso y más sol. Busqué una pareja que iba a buen ritmo e intente acoplarme a con ellos a 4.55 aproximadamente, a la espera de que la vuelta pudiera retomar algo de aire, ya que notaba que el pulsómetro iba por encima de lo que puedo dar...170..175 ppm...Acido Láctico hasta las orejas. Mucha tralla cardíaca para un día tan caluroso.
Esperanzado en el giro del módulo II de Cortadura, para ser ayudado por el viento del este y coger aire...Pero no, el agotamiento era sublime, el pulso no lo bajaba e iba por el kilómetro 4.5 "listo de papeles". La sed me corría desde la lengua hasta los dedos de los pies y rompí a sudar, cosa que me alivió. Miraba el pulsómetro y lo vi 179 ppm. Me seguí preocupando por bajarlo lentamente, aunque era capaz de aguantarlo aceptablemente, aunque aquí no hay que aguantar nada, hay que pensar en la salud.
Progresivamente dejé de mirar el reloj, me relajé y comencé a adelantar poco a varios corredores. Descerebrado de mí, me propuse apretar más en el último kilómetro, a sabiendas que el pulsómetro sería mejor ni verlo y el corazón ni notarlo, casi a 4.10 en el último kilómetro, con más ganas que cabeza llegué a la meta contento por el esfuerzo y con el deseo de mejorar el aspecto aérobico alguna vez en mi vida. Eso sí, conseguí sin saberlo, mi mejor tiempo corriendo por la playa hasta ahora.
En definitiva, organización diez, se palpaba entre todos las ganas de volvernos a ver en una salida, y a pesar de que casi nunca corro en verano, muchísima ilusión por llegar hacia esa normalidad deportiva, y como siempre, con algo de margen para mejorara que se puede conseguir,
7km:33:43
Puesto General: 165 de 345
Puesto Categoría: 24 de 45
PPM: Zona 5 en su mayoría.
Próxima prueba Los Toruños, prueba nocturna...
o
¿Concierto?













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