Se aproxima la época de verano y con ello, ya voy mirando y notando de reojo como mi cuerpo va perdiendo chispa, tampoco es que tenga mucha, jajaaj... Pero el calor, el olor a verano, y estrés del final de curso, provocan en mi una bajada significativa de rendimiento y de ganas, y casi siempre unido a una pequeña lesión. Es curioso el cuerpo como reacciona, llega mayo y junio y empieza a salir alguna lindeza...
La Carmona Páez, la carrera de San Juan de Rota y la de la Barrosa deberían de poner fin a mi "temporadilla" de este corredor de tres días, pero este año me da a mi que finalizo antes...
A falta de 15 días de la Carmona estaba haciendo una tirada de 12 km por Camposoto cuando noté un pequeño chasquido en el tobillo interno izquierdo, no le di importancia y terminé la citada distancia, al día siguiente no podía poner el pie en el suelo y el tobillo como una "papa", no recordaba haber tenido efecto de esguince, sólo era un chasquido y algo de dolor llevadero...Lo que si es verdad, que a medida que andaba se calentaba y se me pasaba...Siendo cautos y resignado dejé de correr unos ochos días; hielo, cremita y automasaje, hasta que en la misma semana de la carrera probé hacer dos/tres entrenos suaves para al menos llegar con algo de tono y probar realmente si podía correrla. La conclusión era...
"No debes de correrla porque te duele al correr y tienes alguna lesión , pero la vas a correr aunque sea la última de este año".
No me aplique el cuento de haz caso a tu cuerpo, que siempre hay que hacerlo...y me lancé hacia la Isla.
Este año, parece ser que la hora se modificó por la final de la Champión.
Normalmente se corre sobre las 20:00 horas, se pasó a las 18:00 ,y tras numerosas protestas se dejo en las 19:00 horas.
Patético este baile de horas por algo que se llama fútbol.
El camino hasta la Junta de Deportes siempre es entretenido, vas viendo hileras
de corredores que proceden desde diferentes puntos de la provincia y de otras.
Con una media de unos 1100 corredores, algo menos que el año pasado , me disponía a saludar a unos cuantos buenos amig@as.
Mi amigo Nacho, iniciándose en el mundillo de la Populares
pero con una muy buena base física. Promete si la por hacer entrenos específicos.
Mi amigo Juande, del Club Coheloaí ,
que vienen de ponerlo como un pincel en su centro
deportivo, supermotivado para correr, pero a 2 km se le fastidió
un gemelo y tuvo que poner freno y entrar como pudo.
¡Enhorabuena Juande, en breve nos vemos en otra pichita!
Buena gente del Carmona.
Ahí está Eva Herraez y Nuria Díaz, fue llegar y foto.
Destacar esta vez a Eva por la labor moral, ética y solidaria que hizo en la carrera es día. Dónde las marcas, los tiempos y el ritmo quedan en el suelo por actos que valen quilates de buena fe.
La campeona de Nuria no anduvo cómoda pero consiguió un meritorio 4º puesto en su categoría.
Ejemplar Eva.
Y la carrera comienza a su hora, aquí la organización es máxima.
Poniente suave, y buena temperatura, 19/20 grados. Primera parte de zona militar y novedosa este año, casi 6 km, plana, relativamente cómoda, pero tal como empiezo, noto que me lanzo muy rápido y enseguida lo pagó con el pulso muy disparado, el cual intento controlar, iba a 175 ppm y el ritmo era relativamente medio. El tobillo duele desde que arranco la primera zancada, y lo sabía , pero no me impedía nada, podía avanzar perfectamente con la molestia, aunque el miedo siempre anda rondando por la cabeza.
Noto como mi cuerpo pide agua, y no es para menos, sé lo que almorcé y no lo haré más, no era la rutina que seguía siempre, a los 3 km estaba frito por un sorbo de agua.
Aún podía saludar
Cerca del avituallamiento y entrando en la ciudad de
San Fernando.
Este año modificaron el recorrido, aparentemente más liviano. Siempre ha sido
una carrera semidura, pero a partir de aquí todo es cuesta, un inicio más duro y otra más suave, pero casi siempre ascendente, salvo Colón.
Intentando recuperarme de la subida y aprovechar
la bajada para hacerlo lo más rápida posible.
En estas calles, y en las siguientes los Isleños se vuelcan
en muchos rincones. Emociona mucho.
Mi amigo Nacho de paseo en su primera carrera.
Digo de paseo porque podría haberle dado mucho más caña.
El tramo por Calle Real se hace bonito, me
ha gustado mucho, eso sí, estaba
muy cansado y repito con demasiado ritmo
cardiaco, iba con más con corazón que cabeza.
Recuerdo dos alumnos de mi colegio que saludaron y
me dieron muchos ánimos, siempre hay momento para un
saludo o una sonrisa.
Ya entrando en el final se escucha el gentío y la masificación de
personas animando, la verdad es que da gusto una meta así.
Intento darle un poco más de mi en el último km que termina en un repecho fuerte y miro el pulsometro y marcaba 182 ppm.,
lo cual lo consideraba una pasada.
Por fin ,terminada y mejorada respecto a los años anteriores, pero
con demasiado sufrimiento final.
50.09 -- 515 de la general de unos 1.100 o no sé, a 4.57 de media, en una distancia de 10 km
Vamos pasando en este tipo de carreras a estar en la zona media baja a la
zona media. Evolucionando lentamente, no hay prisas.
Cuando termino pienso en cerrar temporada, aunque no lo sé, intento darle algo de recuperación a mi tobillo para hacer alguna más, pero lo veo complicado.
Llevo 10 días sin hacer nada deporte, y solamente veo papeles y burocracias escolares, entre otros.
48 horas después de la Carmona Páez.
Próximo objetivo recuperar el pie y realizar prueba de esfuerzo en breve...
y
pesar en los Trail que vienen a partir de septiembre.
Aunque en esto del correr nunca se sabe por donde puede aparecer uno...










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