martes, 10 de abril de 2018

V TRAIL MOROS Y CRISTIANOS



             Tras la Media Maratón de Cádiz ya buscaba el contacto con la montaña, desde el Trail de Villaluenga, allá en enero, no pisaba terreno abrupto. Recordar que  mi objetivo de final de  "temporada de Trail" es el de Grazalema, en la modalidad de 24 km el próximo 14 de abril. Pero claro, sabiendo que no tocaba montaña desde tiempo y que mis condiciones físicas y de entreno no van mucho más allá, tenía que buscar algo para "purgar" el cuerpo para la cita venidera. Purgar el cuerpo con el fin, de que en Grazalema no me quede "a mitad de camino en tierra de nadie", y poder terminarla dignamente, o sea, terminarla . Y que mejor prueba que la que año pasado disfruté en Benamahoma, el  Trail de Moros y Cristianos.

            
 Foto gentileza de Jesús M González Ezumg

              El año pasado este trail me encandiló por el ambiente y la organización , la misma que la del Trail de Villaluenga. No son trails elevados de precio, pero tampoco enconómicos, pero si que responden con una muy buena organización, originalidad y bastantes detalles que suman en calidad. Así que enhorabuena a Natura Aventura Trail Series.
           Sometido a que mis últimas carreras eran todas bajo mantos de agua, daba por hecho que esta los sería, pero no. Tuvimos suerte, de no ir como verdaderas sopas. El fango también se portó, salvo en los últimos kilómetros.

            Llegué a Benamahoma con el tiempo justo, indisposiciones estomacales en Cádiz me provocaron que me fuera retrasando cada vez más en la partida, e incluso hubo  un momento de reflexión de ... a ver si no llegó...Pero sí, llegué. Como el año  pasado dejé el coche abajo y subir a pie para recoger el dorsal, y así calentaba, y tanto.



A 20 minutos del comienzo tenía esta
cola para recoger el dorsa, el calentamiento
se me iba a presentar corto.


                   Lo dicho, bajar de nuevo, vestirse y prepararse.Eran las 10:25 y aún no había calentado.Llevaba las piernas cargaditas y necesitaba tomar calor en las piernas y estirar, pero nada, poquísimo tiempo.



Salida



Como siempre me ubiqué en la zona media trasera


            Este año no tenía algún conocido de referencia en carrera. Me encontré a  David García que acompañaba a su mujer a dicho trail y poco más. Por lo demás ya vas conociendo las caras de los Pros y las nuevas generaciones que vienen bastante fuerte.

            El recorrido era el mismo que el año pasado. Primero kilómetros por Benamahoma, donde se puede ir algo rápido en los primeros descensos, pero en el momento de la primera subida, ya sentí como las piernas se me hinchaban en demasía, mal síntoma. Los gemelos, los femorales no andaban ligeros y cómodos, dentro de lo que se le puede llamar "comodidad".

                Recuerdo que el año pasado, en este tramo y en toda la carrera , estaba mucho más ligero de piernas. Este año aunque de cardio andaba mejor, las piernas las tenía bastante agarrotadas.




Decidí hacer una parada para tomar una imagen
relajar algo las piernas.



Por suerte no nos mojamos, aunque si lo hizo
la noche anterior y el terreno estaba mojado
pero bastante transitable.



Subida abrupta, aquí me fui animando
y superando algo ese tono 
tan incomodo que llevaba en las piernas.
        

Vista trasera.


     Poco después vino el primer avituallamiento, y una zona de carril ancha donde te puede permitir expandir algo las piernas. Para pasar a una zona de llano donde me pasó alguna anécdota.

       Llevaba de referencia delantera un grupo de cinco corredores jovenees que vestían todos igual uniformados. No iban rápidos pero si con ritmo divertido y con seguridad en lo que hacían.

        Ante tanta fotillo y tanta emoción viendo paisajes verdes decido no guardar el móvil en la zona de seguridad. Al poco tiempo tropiezo con una roca y antes de caerme de "boca" recupero el equilibrio, no caigo y noto como algo sale despedido de la mochila...El móvil...
          Salió lanzado a una velocidad mayor que la mía y ahora tocaba pararse y ponerse a buscar ante tanta vegetación, charcos y ramas. El personal me pasaba  corriendo  y me preguntaba que qué me ocurría...Y aquí, este que les habla, decía: " que no encuentro el móvil"...jaajaj...ante la atónita mirada de los corredores. Tras un minuto o dos, veo que el susodicho aparato se alojó bajo un matorral encharcado. Tras comprobar que andaba, lo guarde de nuevo en el mismo sitio, o sea, que no aprendí la lección.

       Comenzaba la subida incomoda, estrecha, inclinada, donde el equilibro lo pierdes cada zancada, pero mucho más depurado y con menos miedos que el año pasado. Mi grupo de referencia lo intenté alcanzar de nuevo, a duras penas los vi y me coloqué el último de ellos.

       LLevaba una hora y cuarto de carrera, y pensé en tomar un gel en un momento que no era el adecuado:descenso, algo de bajada técnica. Como bien sabéis soy poco de geles y temas químicos, salvo excepciones casi obligadas. Primero tarde una eternidad en sacarlo, no atinaba, me tuve que parar a un lado, tomar agua, no sé...Por un momento me decía: " qué cojones estas haciendo ahora...". Me lo de mala forma, rápido, con poca agua, medio cayéndome  de nuevo y me pare a un lado, un desastre. Ahora si que perdí a mi grupo de referencia, quedaban unos 5 km y veía que el reto de hacer la carrera en menos de dos horas no se iba a cumplir, no era el objetivo, recordemos que era un purga para Grazalema pero uno se va montando su película mientras corre. Pensaba que al menos podría llegar en igual tiempo que el año pasado, pero ni eso.






Grupo de referencia.


                 Pues nada, tocaba soledad montañera. Después de la bajada venía una subida frente a los Llanos del Campo, la cual era totalmente fangosa. Los pies se pegaban y no había forma de quitársela de las zapatillas. Veía como corredores a lo lejos se paraban para quitarse el barro. Era tremendo, la sensación de llevar en los pies dos pesas. Hice lo mismo, me pare en una piedra y en un árbol a dar coces como cual caballo porque era literalmente rompedor para las piernas.

          Con todo, en dicho tramo me armé de ganas, y decidí poner todo mi empeño y acelerar en subida donde todos los que veían iban andando y una descenso que hice a casi 4.00 minutos el km en carril de piedras y arena  donde siempre me encuentro seguro.

Kilos de pegamento en los pies en esta zona.




Después de limpiarla a golpes

     Tras subidas y  bajadas entraba en un poco de campo a través e iba demasiado solo, me encontré a una corredora, la cual me planchó una rama en la cara...ajajaj..Y un poco más y me deja para vender cupones. No dude en superarla y algunos corredores más.


     Con todo, en dicho tramo me armé de ganas, y decidí poner todo mi empeño y acelerar en subida donde todos los que veían iban andando y una descenso que hice a casi 4.00 minutos el km en carril de piedras y arena  donde siempre me encuentro seguro.

         Ya entrando en el pueblo seguí apretando y ya veía que me había colado unos  5 minutos respecto al año pasado, pero como siempre, contento de una nueva meta y una buena preparación para lo que se me avecina.

Entrada en meta.



Mucho barro pero poco mojado,
 por fin.







Clasificación general masculina y por categorías




Recorrido de la carrera




228 General Masculina de 331 que finalizaron

92 por categoría de 118 que finalizaron.

2:09:14

Intensidad Media.











Próxima parada Trail de Grazalema, 24 km.









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