Hace cuatro años nunca imaginé que me iba a enfrentar a mi primera Media Maratón en la Bahía de Cádiz. Recuerdo como años anteriores iba a ver las llegadas de los corredores y me quedaba a ver hasta el último que entraba en meta, me parecía algo glorioso aquel reto.
Este año cumplo mi cuarta edición, con más ilusión que con resultados mejorados, y siempre al pie del cañón de esta prueba la cual ha modificado su recorrido positivamente, y que aún tiene margen mejora.
Por fín, dejamos en la zona gaditana los polígonos industriales y la Avda. Juan Carlos I, para tomar la avenida principal de la ciudad, pero sin llegar a las Puertas de Tierra, una pena. No estaría mal darle la vuelta a las murallas o incluso usarla como llegada, tomando las instalaciones del Pabellón La Salle Mirandilla como lugar de encuentro, de entrega de premios, duchas, etc. Por lo que le toca a la parte isleña, en ella se producen cambios que no están del todo mal pero mejorables tambien; la Calle Real hay recorrerla, aunque sea en algún tramo. San Fernando siempre se vuelca al máximo con sus pruebas y en cualquier esquina o rincón siempre se escuchan voces de ánimo, y eso tiene un valor añadido si se enmarca en zonas más vitales.
Respecto a la preparación personal para la prueba dejé mucho que desear, incluso hubo momentos de duda para inscribirme. Tras el descanso obligado que hice a mediados de enero hasta casi febrero, me constó la misma vida volver a ponerme "en serio", y tan en serio que no me arrancaba a "entrenar". Todos esto unido a factores labores, horarios, días horrendos para salir a entrar...En definitiva, todo lo que usamos de excusa para no ponernos a correr. Así que con casi a dos semanas vista de la prueba y con el cardio perdido y poco trabajado, que es lo que más me falla, decidí hacerme un planning "chungaleta". Dos sesiones de 8k, una de 10 km, una tirada de 15km, y otra semana de 8km, 6 km "rápido o algo así" y una tirada de 17 km. Y con eso y un bizcocho me metí en el tren con destino a Bahía Sur.
Interesante imagen de
los primeros corredores
que iban a la prueba en tren
desde Cádiz.
Como es habitual en este tipo de eventos todo está bastante organizado y el ambiente ayuda a ello. Como única pega una ligera espera que se formó para dejar las bolsas y que nos las trasladasen hasta la meta, pero se solventó con rapidez.
La seguridad es vital en toda prueba
Llegué con el tiempo a lo justo
No me dio tiempo a saludar a algunos conocidos
Un rápido calentamiento de 10 minutos y
listo para la meta.
En línea de salida me encontré a
Eva ( vaya tortazo), Pedro; algo antes.
Y ligeros
saludos a algunos que ya se
conocen de vista.
Allí también andaba Guelo, un
antiguo compañero del
colegio, el cual es estrenaba
con éxito en su primera vez
en una Media Maratón, ¡enhorabuena!
De camino en el tren analicé la predicción meteorológica que había sido modificada unas horas antes. En un principio, parecía que la lluvia cesaba y el viento bajaba en el tramo de horario justo que iba desde las 10 hasta las 13:00 horas. Ideal, porque llevaba desde el Trail de Villaluenga metido como "un huevo pasado por agua". Últimamente todo lo que hacía era bajo la lluvia , pero no íbamos a tener suerte. El viento en el tramo que iba desde el Chato hasta la entrada de Cádiz nos lo hizo pasar regular, y el recorrido que iba desde la entrada a Cádiz hasta el Pabellón nos puso ya literalmente duchados. Creo que este último aspecto era el que llevaba más entrenado, correr bajo el agua.
Como sabía en que estado de forma estaba, no dudé en colocarme de los últimos, teniendo en cuenta que había casi más de 900 hipotéticos corredores.
Entre el primer y segundo kilómetro fui a un ritmo de calentamiento prácticamente, disfrutando un poco de los grandes grupos y de los comentarios que se hacen entre los corredores. Ya empezaba la cuesta de Bahía Sur decidí "acelerar" algo más y disfrutar del recorrido de la zona de Hornos Púnicos, y el camino que llevaba hasta la Autovía. Como siempre, por cada calle había público animando siendo bastante temprano aún.
Cazado cortando camino al fondo
Se me hizo divertido estos tramos de
San Fernando donde los "subes y bajas"
son frecuentes y le dan dinamismo y
diversión a la carrera.
Me encontraba cómodo, no quise mirar el pulso como otras veces y me quería mover por el "cómo me encuentro". Vi que los tramos de San Fernando me estaba moviendo, 5 minutos el km e incluso menos en algunos tramos. No quería "excederme" porque se que en esa zona están mis límites, más sin prepararme mucho la prueba. Iba con la idea de participar, terminar, superarme en lo que pudiera mi cuerpo y sobre todo prepararme para las pruebas posteriores que me vienen.
Ya camino de la autovía, y subiendo la primera cuesta de la salida de San Fernando, se notaba que el viento de poniente estaba fuerte, y aunque nos daba de lado, sabía que después de la curva lo íbamos a "pasar bien".
ErManué, como siempre, nos regala mil
imágenes a todos los corredores
Continuo con mi manía de no soltar
la botella de agua en casi todo
el recorrido.
Camino de la curva y otra gran foto
que nos tomaron
Un saludito al cámara
Sabemos que el tramo de la autovía tiene un punto psicológico importante. Conviene siempre buscar algún grupo de referencia y lo hice. Siempre de menos a más. Aquí el ritmo bajó a 5.05..5.10..5.15. Con todo, casi siempre iba adelantando a grupos de corredores e incorporándome a otros, pero con mucha cautela. Al llegar a la curva de San Fernando el escenario cambió. Me fui a un grupo de tres chicos y una chica de los que intentaba no separarme, tenían un ritmo bastante estable de 5.15 y 5.20, y decidí refugiarme ahí. Comentar que muchas veces me daba algo "reparo" resguardarme del viento por mi posición, y en ocasiones me salía del grupo y me iba un lado para no dar esa sensación. En el tramo que va del Chato hasta el Pabellón las rachas de vientos eran más intensas, se levantaba arena, y se notaba como el agua iba a caer. Y tanto, unos metros antes de entrar en la capital nos caían "barreños de agua", mezclados con arena que se notaban en el crujir de la boca. En un momento perdí, por cierto descontrol o despiste mi grupo; estaba más pendiente del agua, de las rachas de viento...No sé si me adelantaron o los adelanté, y en nada entramos en Cádiz. Si antes caían barreños de agua ahora eran bañeras, literalmente mojado desde la cabeza a los pies mientras se escuchaba como llegaban los primeros corredores a meta por el otro sentido de la avenida. Saludé a Mario Bordonado que estaba mirando la llegada.
Tenía pensado que el tramo de Cádiz iba a dar lo máximo de mí, pero craso error.
Fotaza, agua sobre agua.
Se me hizo eterno y durísimo el trayecto en sentido hacia Cádiz, sí, ahí donde tenía pensado ir más rápido o moverme algo debajo de 5.00. Inviable, las pulsaciones iban para arriba demasiado, el viento algo más bajo en contra, linea recta ascendente, y poca fuerza ya en las piernas, además tenía hambre jajaj.
No recurrí a nada ni geles, ni historias, tampoco los llevaba, así que con mi desayuno de las 7.00 tenía que tirar con lo que quedaba. Solté la botella de agua y a terminar. Saludé en carrera a algunos corredores que me cruzaba y sobre todo a nuestro magnífico Tricaletero, el cual realizó un tiempo magnifico bajo un buen manto de agua fresquita.
A poco de entrar en meta , pasado el Hospital
Puerta del Mar.
El giro en sentido salida de Cádiz provocó que ese repecho que antes era ascendente se convirtiera en un sutil descenso. Tenía ganas de dar mi último esfuerzo, y aunque lo hice, tampoco estaba la cosa para tirar cohetes.
Me crucé con el mejor motivo
que puede tener una carrera.
Bravo por los héroes de a diario.
Ahí llegamos duchado y todo.
En meta me saludé Nacho Vila el cual se iba a presentar a la carrera pero por molestias estomacales anuló el compromiso , para la próxima.
Y este año si que daban una medallita a los finisher, así que una más.
Lejos queda el 1:43 de hace dos años el cual conseguí con algo de mejor forma y con un mayor número de "entrenos", que tampoco es que fueran una panacea, pero sí que muchos más efectivos que el me organicé de forma rápida.
De todos modos, muy contento de finalizarla, sobre todo en tan duras condiciones en la cual nos encontrábamos todas y todos los que corrimos.
Enhorabuena a Eva por su tesón, no estando en su mejor forma, logró resistir hasta el final. A Pedro por su mejora, el año pasado entramos juntos y estaba vez ese corazón de atleta y esas piernas dieron sus frutos, y nos para menos.
Esta vez el CBR COELHOAHI participó en soledad...jjejeje
Respecto a los " Pro", espectacular el trío que había en el podium con el isleño Jorge Soto como primer clasificado, el gaditano Luis Quintero segundo, y último vencedor de la prueba, y a Luis Figüeroa vencedor en el 2015. Las chicas tampoco se quedaron atrás en brillantez. Noemí Martínez vencedora, Esther Córdoba segunda, la cual iba remontando tiempo pero no pudo alcanzar a la del club Bahía de Algeciras y Raquel López en tercera posición.
Un poco más y llego sin dorsal.
Datos oficiales de la carrera.
21 km: 1.48.53
Puesto 528 de 906 que finalizaron
Por categorías: 125 de 192
Media: 5.10
Casi 17 segundos de diferencia
entreel reloj y el tiempo
oficial.
Próximas carreras:
V Trail Moros y Cristianos
Trail de Grazalema.

















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