sábado, 22 de enero de 2022

V SAN SILVESTRE GADITANA

 

           Volvió, a pesar de las inmensas dificultades, la quinta edición de la San Silvestre más gaditana.

           El alza de la pandemia en Navidad, las dificultades organizativas y las trabas constantes desde el consistorio para poder en marcha la prueba, pusieron en jaque el evento, la cual ya no es una prueba más. Es un día de fiesta, de originalidad, de diversión con amigos y familia, donde los cronos pueden ir cómo uno quiera y sienta. Puedes dejarte el alma por la periferia de Cádiz o disfrutar a grito pelado repartiendo caramelos vestido de Rey Mago entre las risas y ánimos.

          Es realmente triste que este tipo de carreras, tan esperada en muchas ciudades y tan demandada en la bahía se vaya el traste. La dedicación, el tiempo y el cariño que pone el Club Polideportivo Olimpo para llevar a cabo el evento deja en evidencia las desganas o la poca cultura deportiva desde el ámbito institucional. Sin duda, dicha carrera, solo aporta beneficios a la ciudad, es algo palpable y cuantificable y sería, un gran error de gestión municipal, dejar escapar dicho evento. Momento de recapacitar.

         Desde el lado meramente participativo y deportivo comentar que, desde nuestro gran Club de Bajo Rendimiento Coelhoahí, tuvimos la representación de un solo atleta, bueno, de dos, ya que un hermano del que les escribe apareció de incognito. Nuestro club anda en horas bajas, las lesiones se acumulan, la edad y la gran "flojera" gaditana anda presa del club, que poco a poco irá retomando las riendas, ya sea en el Imserso o en el tanatorio más cercano.

Foto llegada,
 gentileza Ermanué

            Aquí, el que les habla, estuvo a punto de tirar la toalla, no en vano, desde el Trail del Albarracín comenzó a estar como una verdadera "alcayata", para posteriormente asistir al Trail de las Palomas de Zahara, alargando su "alcayatismo" hasta el mismo presente de esta entrada, siendo todo un mérito girar la cintura para ver quién me llama o ponerme los cordones de la zapatillas.

            En definitiva, la edad, la falta de entreno en diversas zonas y una dejadez personal en el trabajo físico provocaron que asistiera a dicha prueba sin tener que acudir, negligente por mi parte.

          Tras calentar con mi atuendo festivo por la animada avenida de Canalejas, y notar como los lumbares entraban en calor de forma engañosa, pude comprobar que mi hermano mayor asistía a la carrera vestido de Papa Nöel y con un megáfono a toda voz, el cual emitía villancicos variados, lo saludé de lejos pero no se percató ya que andaba ensimismado en el carrusel de sonidos que emitía.

        Muchos conocidos dispuestos a pasarlo bien y muchos atletas de nivel dispuestos a partir el crono como así lo hicieron los primeros que llegaron, solo hay que echar un vistazo a los tiempos, tremendo.

          Me ubique en la zona media, allí entre mascarillas con sonrisas ocultas y disfraces de gran "poca vergüenza" pude saludar a Mario y Eva, esta vez no iban de perritos, y en un abrir y cerrar de ojos, cerca de 900 corredores se mezclaban por la avenida para ascender por la Cuesta de las Calesas.

         La carrera sabía que iba a ser un calentón para el corazón, sin nadie del "club", sin referencias, sin grupo disfrazado, tocaba poner al músculo involuntario al máximo y disfrutar de una manera más "competitiva". No cabe duda, que mi deseo es darle un giro a la prueba y darle el matiz que se merece, que no es otro que divertirse en comitiva con un disfraz temático, y que el tiempo del crono se transforme en una risa perpetua, tiempo al tiempo.

           Tras el análisis de disfraces en los primeros metros enfilé la Cuestas de las Calesas de una forma progresiva,  pegándome  a la derecha y adelantando a los que realmente iban a disfrutarla.

Vídeo de salida por gentileza de la familia.

           No sabía ni que ritmo iba a intentar llevar, más aquel que me permitiera terminarla al máximo de mis posibilidades. En un abrir y cerrar de ojos, y tras girar el paso por IES Columela ya me encontraba bajando el Campo del Sur, lugar emblemático para este que les escribe y que hace suyo un disfrute continuo de puestas de sol, cada una de ellas diferentes. Tras ubicarme en el ritmo , me di cuenta que no habían cortado el sentido de los coches que van de salida del centro, por lo que dio una imagen un poco cutre de la prueba. Eso sí, los conductores estuvieron, ante tal desespero, muy entretenidos analizando la diversidad de disfraces y de caras enrojecidas que se sucedían, recordé saludar hasta un Gran Danés que sacaba su gran cabeza por la ventanilla.


           El primer kilómetro me moví en 4.50, pasando por el Campo del Sur en el segundo a 4.20, a ese ritmo no podía aguantar mucho. Ya inmersos entre la Caleta y el Parque Genovés, llega siempre un momento de bajón, dónde me pregunto siempre, qué haces a ritmos que tu cuerpo no soporta ni debes de llevar con esas pulsaciones fuera de mis umbrales permitidos, pero las piernas se me van solas. En el kilómetro tercero me muevo en 4.28. El descenso hacia la zona de la Alameda y San Carlos me sirve para recuperar y acompasar un poco la respiración la cual no es mala, me conozco y sé que tengo que bajar algo para poder terminar el último kilómetro con un apretoncito más. El kilómetro cuarto en el Baluarte de Candelaria me dice que voy a 4.36. Metidos ya en la Plaza de España cumplo el penúltimo kilómetro,  el reloj marcó 4.30. Sé que lo que queda, último repecho, adoquines complicados, y callejear los últimos metros por la calle nueva y meta en San Juan de Dios, realizando el último kilómetro con corazón que se me salía del pecho a no se cuantas mil pulsaciones, marcando el ritmo del sexto kilómetro a 4.11. Teniendo un media total de 4.33 en los 6 kilómetros de la prueba, demasiado para mí, pero hay momentos en los que es imposible frenar y sin mirar el reloj, te dejas llevar y llevar...y te pierdes en los latidos.

Inicio del Campo del Sur.

                                                                 La malita cara comienza.
                                                                 Foto de Ermanué.


       Al finalizar la prueba, un buen avituallamiento para el precio que tiene la  carrera, al igual que los sorteos que se realizaron online un día antes de la prueba, una buen fórmula. 

A la llegada pude disfrutar de mi hermano,
aunque aún dudaba acercarme.
Imagen de la Voz Digital.

        La sensación fue extraña, había animación, había ganas, había público pero faltaba algo de chispa, de alegría, casi seguro marcada por el Covid, y los comportamientos más serenos y protocolos que no nos dejan ser del todo nosotros mismos.

        En definitiva, carrera que no debe faltar jamás en la capital gaditana, perderla sería un error injustificable en los tiempos que corren.


6 Kilómetros
Puesto 212 de unos 850
27.17 a 4.32 min/km
PPM: Por encima del umbral



            La próxima parada iba encaminada a la Maratón de Sevilla la cual tenía oportunidad de participar definitivamente, pero el problema que tengo actualmente en la zona lumbar me obliga a reiniciarme, tener paciencia y comenzar de cero con mi cuerpo, a partir de ahí se irá viendo.




         

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